Notas Series

En defensa de Seinfeld

La corrección política pudo haber tenido en su origen una motivación noble, pero desde hace ya un buen tiempo se ha convertido en una herramienta de censura y persecución del pensamiento libre. Tenía como intención evitar la ofensa y la discriminación de grupos menos favorecidos dentro de una sociedad. Hoy en día el término políticamente correcto es usado de forma peyorativa en la mayoría de los casos, pero esto no impide que en las redes sociales y sobre todo en los medios, el discurso oficial intente siempre mantenerse dentro de estos parámetros. La comedia ha sido desde siempre una manera de combatir esta clase de totalitarismos disfrazados de bien común. Es por eso que la corrección política ha intentado reglamentar la comedia, ordenarla, ponerle límites. En definitiva: censurarla. No se trata de opiniones, sino de denuncias concretas a través de textos. No es la expresión de un pensamiento contra algo que no gusta, sino el pedido explícito o implícito de que debe ser borrado del mapa algo que ofende.

La tendencia sigue creciendo. Personas que deben pedir disculpas, películas y series que son juzgadas bajo fórmulas ideológicas y un temor creciente a ser la próxima víctima de la condena por discriminar u ofender a algún grupo. Es ya un lugar común del humor hablar acerca de que cada vez más gente se ofende por la más variadas razones y aun así, la tendencia sigue. Lo curioso es que los motivos más profundos de discriminación no se ven afectados por esta policía del pensamiento. Otros fascistas aprovechan la ridiculez de la corrección política para justificar verdaderas discriminaciones.

Cuando hace unas semanas se estrenó The Kominsky Method, serie de Netflix con Michael Douglas y Alan Arkin, algunas voces la criticaron por estar protagonizada por dos hombres mayores blancos heterosexuales. Aunque la serie incluye a todas las minorías posibles, que el protagonismo y la mayor parte de la acción giren en torno a estos dos personajes es motivo para hablar mal de la serie. Nada, absolutamente nada de los temas o el tono o la puesta en escena de la serie importaba, solo le habían pasado el medidor de corrección política y diversidad y nos números no eran lo que correspondían. Todas las series deben ser inclusivas, políticamente correctas y tener predominio de grupos postergados. Lo contrario será considerado ofensivo. O cumplen o serán condenadas. Por supuesto que nadie niega el derecho a criticar una serie o protestar por algo. Ahora bien, al mismo tiempo Kevin Hart, famoso cómico afroamericano había tenido que alejarse de la conducción del Oscar porque años atrás había hecho chistes considerados homofóbicos. Los ejemplos se multiplican, por un motivo parecido James Gunn, realizador de Guardianes de la galaxia, fue despedido de esta saga de películas. Los críticos de cine ya están directamente perdidos en Estados Unidos. Peter Debruge de la revista Variety fue uno de los criticó con dureza The Mule, la nueva película de Clint Eastwood, porque el actor y director – en realidad su nonagenario personaje- dice palabras prohibidas como negro o tortillera. No importa como esté encarado el tema en la película, no importa que las tortilleras llevaran en sus chaquetas la palabra, el crítico ni siquiera se animó a mencionarla, no fue capaz de decir la palabra. El terror circula en los medios, todo tienen que hace el saludo de la corrección política para dejar en claro que no son el enemigo. Todo el mundo se ofende, las redes sociales multiplican las voces ofendidas y todos corren desesperados para no ser los próximos en ser señalados. Como en la película Invasion of the Body Snatchers  si uno dice una palabra equivocada termina delatando que sigue teniendo un pensamiento libre y será perseguido con la excusa de haber ofendido a alguien. Hasta que no pensemos todos lo mismo, la policía del pensamiento seguirá patrullando.

El totalitarismo, el fascismo, ha conocido formas más virulentas y mortales que aún existen, pero eso no significa que hay que tomarse a la ligera la gravedad de personas que se quedan sin trabajo o artistas condenados por decir algo que no es considerado adecuado. Frases que te dejan sin trabajo, ¿Se entiende la gravedad del asunto? Es la superficie lo que ofende, más que la profundidad. Todos quieren ser más correctos que el correcto y no conformes con destrozar el presente salen a buscar en el pasado. Hace décadas atrás un cómico muy popular como Benny Hill terminó su carrera forma abrupta y murió siendo un paria. Todo porque un imbécil inició un corriente contra él sin entenderlo ni revisarlo. Ahora esto ocurre en Estados Unidos y un artículo contra Seinfeld ha sido la gota que colmó el vaso, al menos para mí. A todo lo mencionado y a situaciones parecidas se le sumó una nota de la revista Bustle una publicación que mensualmente ha llegado a tener 50 millones de visitas mensuales. La nota, una nota de opinión, tenía el siguiente título: These 13 Jokes From ‘Seinfeld’ Are Super Offensive Now — Yes, That Includes The “Soup Nazi” Estas trece bromas de Seinfeld son super ofensivas ahora – Sí, incluida The Soup Nazi. La autora es Angelica Florio y su forma de pensar es idéntica a las de miles de personas que en los medios se ofenden o señalan ofensas ya no sólo del presente sino también del pasado. Por suerte no son muy exhaustivos, por lo que no llegan a ofenderse tanto como podrían. Tampoco llegan a entender, por el mismo motivo. La autora no desprecia en ningún momento los méritos del show, por suerte, pero agradece el auge actual de la corrección política y festeja el ofenderse. La nota es la excusa para discutir el tema y, esto es realmente bueno, un gran motivo para volver a ver todos los episodios de Seinfeld nuevamente. Les anticipo que ha sido todo un placer.  A continuación, los 13 puntos que le cuestionan a la serie.

 

  1. El nazi de la sopa

Temporada 7, Episodio 6, The Nazi Soup. Un local que vende las mejores sopas está atendido por su cocinero, un hombre de mal carácter que ante la menor duda, cambio de palabras o malestar, se niega a vender la sopa a sus clientes. “¡No soup for you!” es su frase. Todos van aterrados a comprarle, intentando no cometer errores. Y le llaman, durante todo el episodio, el nazi de la sopa. Más allá de los chistes, el apodo está bien puesto, porque genera, salvando las distancias, un régimen de terror e indefensión. Lo que la nota dice que no es gracioso hoy en día es hacer chistes con nazis con los grupos neo nazis dando vueltas. Charles Chaplin, Ernst Lubitsch, Mel Brooks, Jerry Lewis, Woody Allen, John Landis y muchos otros grandes cómicos han demostrado lo contrario a lo largo de la historia de la comedia. Vergüenza ajena provoca leer algo así. Si no se puede ridiculizar al enemigo, estamos en problemas. ¿Adivinen a donde se va el nazi de la sopa cuando su negocio se cae a pedazos? Adivinaron, a Argentina. Lo vuelve a repetir en el episodio final de la serie. ¿Vamos a pedir la cabeza de los creadores de la serie por eso? Y nuevamente: No es gracioso un chiste de 1995 porque hoy hay grupos neonazis. Más disparatado no se consigue.

 

  1. La broma del ‘Indian Giver’

Temporada 5, episodio 10, The Cigar Store Indian. El episodio tiene varios chistes sobre nativo americanos. Jerry le regala a Elaine un indio de madera de cigarrería, para horror de ella y sus amigas, en particular Winona, que es nativo americana. Hay chistes sobre la expresión “Indian Giver” que es considerada doblemente ofensiva, por su vínculo con los nativos americanos y por lo que significa: dar algo esperando un retorno, de la misma cosa o algo a cambio. En la serie todos saben que está mal, por lo que es disparatado criticar algo que dentro del propio capítulo ya es discutido. ¡Gran parte del guión trata sobre eso! Al parecer no alcanza, directamente hay que erradicar el tema. Es un gran momento cuando Jerry dice que ya habló al restaurante para hacer la… y no puede decir reserva para no ofender a Winona. El propio Jerry Seinfeld se preguntaba ya en ese momento y en el episodio: “¿No nos estamos volviendo demasiado sensibles?” Todo termina pasándose de rosca, como siempre, gracias a Kramer. El esfuerzo de Jerry por ser políticamente correcto fracasa completamente cuando Kramer se queda con el indio de madera.

 

  1. Kramer pisotea una bandera de Puerto Rico prendida fuego.

En uno de los más graciosos episodios de la serie, The Puerto Rican Day (Temporada 9, Episodio 20) los cuatro protagonistas quedan atrapados en un embotellamiento por los festejos de El día de Puerto Rico. Pero lo que generó controversia en su momento y en teoría hoy también es cuando, por una serie de casualidades, Kramer termina pisoteando una bandera de Puerto Rico que él mismo ha prendido fuego accidentalmente. Es perseguido por una multitud enfurecida, por supuesto. La ofensa –no intencional- está dentro del capítulo y es parte del guión, es ridículo llevarla fuera del mismo como si los creadores de la serie lo estuvieran festejando.  Los Simpson tenía una broma parecida en El casamiento de Lisa, temporada 6, Episodio 19, Bart y Homero prenden fuego, le tiran abono y pisotean una bandera del Reino Unido para que no se termine de consumir por el fuego. No lo hacen como una ofensa intencional, pero la destrozan.

 

  1. La “broma” acerca de alguien que cree que Jerry y George son pareja.

Temporada 4, Episodio 17, The Outing, Este entra sin lugar a duda entre los diez mejores episodios de la historia de la serie. Qué alguien no pueda ver eso y se dedique a criticar algo pensando que el episodio es ofensivo es algo muy triste. No, no es triste, es molesto. ¿Cuánta gente odiará este episodio sin verlo? Una periodista asume, por una charla en broma, que Jerry y George son pareja, lo que da lugar muy buenos chistes y a una frase leitmotiv a lo largo de todo el episodio. Es para reír a carcajadas y para admirar la precisión de la frase “… No es que haya nada malo con eso” (“… not that there’s anything wrong with that”)   que todos repiten cada vez que aclaran que no son homosexuales. De hecho la frase se burla de la corrección política, de la homofobia contenida, de la manera en que la sociedad ha cambiado para mejor pero las personas aún no terminan de adaptarse. La frase hoy es usada como meme, no solo en Estados Unidos, sino acá, en Argentina, en el 2018. ¿Quién se puede ofender con un capítulo que por el contrario expone el tema? No me crean a mí, los GLAAD Media Award (Gay & Lesbian Alliance Against Defamation) le dieron un premio al episodio en su momento. Claramente, hemos retrocedido en ese aspecto si hoy hay gente ofendida. En 1993 le daban premios a este episodio por su discurso, ahora lo condenan.

 

  1. Cuando Kramer tiene huéspedes japoneses y los hace dormir en una cajonera

Temporada 8, Episodio 7, The Checks. Bueno, lo que dice el título, Kramer hace de anfitrión y usa una cajonera gigante para que duerman sus huéspedes. Como de costumbre, el equipo queda en ridículo y el sueño de venderle el piloto productores japoneses fracasa cuando estos creen, con razón, que ellos son impresentables. Humor absurdo, no humor ofensivo. Un chiste más entre varios, no el centro del episodio. Acá surge la pregunta para cualquier película, serie o libro: ¿Cuál es el peso de aquello que nos ofende en el total de una obra? A mí no me parece ofensivo este chiste, pero si lo fuera, no sería el centro de la trama.

 

  1. Cuando por accidente Jerry hace que un hombre sea deportado.

De eso se trata la serie, de hacer desastres. Acá hablamos del personaje de Babu Bhatt, que aparece en tres episodios. En la temporada 3, episodio 7, The Coffee, este inmigrante pakistaní, tiene un restaurante con un menú de todos los países, mezclando comida, decoración, estilo. Jerry se apiada porque ve que no va nadie al restaurante. Babu es voluntarioso y amable, todo el tiempo le repite a Jerry que es una buena persona, quien a su vez se siente feliz por sentirse bueno. Finalmente se atreve a darle un consejo: Qué el restaurante sea solo de comida pakistaní. Babu le hace caso y va a la quiebra. En la temporada 4, Episodio 15, The Visa, vuelve a aparecer, trabajando ahora en una cafetería. Las cosas le han ido bien y sigue agradecido con Jerry a pesar de todo. Jerry lo ha ayudado e incluso son vecinos. Pero un día Babu es llevado por migración. No entienden que pasó hasta que descubren que Elaine ha recogido el correo de Jerry y por error se llevó una carta para Babu avisándole que se tenía que presentar a renovar la visa. Una cita de George, abogada, promete ayudarlos, hasta que descubre que George, Elaine y Jerry le habían estado mintiendo en una de las clásicas farsas creadas por George. La abogada no ayuda a Babu y él es deportado. En Pakistán, hablando con un amigo, promete venganza. Cosa que finalmente se concreta en el último episodio de la serie en la temporada 9, The Finale, donde declara contra ellos. No hay nada ofensivo en todo esto, la culpa de los problemas de Babu es de los protagonistas, por lo que no se lo refleja a él de manera negativa en ningún momento.

 

  1. Cedric y Bob

Cedric y Bob aparecen en tres episodios de la serie. La acusación es que se trata de dos estereotipos de hombres latinos homosexuales. Son dos personajes graciosos que aparecen en tres episodios clave, siempre intimidando a Kramer, que huye o retrocede para que no lo ataquen. Los episodios son The Nazi Soup, The Puerto Rican Day y, el más importante, The Sponge (Temporada 7, Episodio 9). En este episodio, cuyo título se refiere a Elaine buscando acumular esponjas anticonceptivas porque están por salir del mercado, Kramer se anota para participar de una caminata para concientizar sobre el SIDA. Le dicen a Kramer que se ponga una cinta blanca durante la caminata. Kramer se niega y termina siendo golpeado por varios manifestantes enfurecidos. ¿Hay mayor defensa de la libertad de pensamiento que esta? ¿Hay mayor denuncia contra el totalitarismo que esta? Los propios miembros de la serie se basaron en algo que les ocurrió a ellos durante una entrega de premios. Una cinta blanca para unificar el pensamiento, para que todos sean marcados como buenas personas. Y el que no quiera ser buena persona, será golpeado por las buenas personas. Implacable Seinfeld en este episodio de 1995. Aplausos.

 

  1. Cuando a George lo pescan mirando el escote de una adolescente

Temporada 4, episodio 16, The Shoes. Jerry y George van a presentarle el guión de un piloto a un productor. Él se ha enfermado por algo que comió en un restaurante y la reunión se realiza en la casa. El productor se levanta muchas veces para ir a vomitar y en uno de esos momento llega su hija de quince años, interpretada por Denise Richards. Jerry le ve el escote y le avisa a George. George se queda mirando fijo el escote y el productor vuelve y lo encuentra en esa situación. Esto ocurre en mitad del episodio recién y el chiste se vuelve central. El productor cancela el piloto y deben tramar un plan para pedirle disculpas y retomar el proyecto. Este es un chiste claramente complicado. Aunque la actriz que interpreta a la nena de quince años tiene veintiún años lo que pesa es lo que dice el guión. Hoy este chiste no sé si funcionaría y no fue gracioso en ese momento. Elaine nuevamente les reclama la actitud y luego todo se resuelve, pero se pasa a un chiste de escotes de mujeres adultas, no menores de edad. El conflicto inicial es acerca de si es o no es gracioso el guión que están escribiendo. A pesar de los varios cruces de la trama, que incluyen un par de zapatos de Elaine que dan nombre al episodio, no se trata de un gran capítulo. Lo interesante es que de todo lo discutido acá, este es el único chiste que a mí no me causa gracia, pero de eso se trata, de poder discutir las cosas, no decretar sobre que se puede bromear y sobre que no. Más que un chiste gracioso, es un chiste molesto.

 

  1. “La mujer china”

Temporada 6, Episodio 4, The Chinese Woman. Es un episodio muy gracioso donde Jerry conoce a una mujer por teléfono debido a que las líneas están ligadas. Ella se llama Chang y trabaja en un restaurante chino. Al conocerla personalmente descubre que no es china, es una joven rubia criada en Long Island que siente pasión por la cultura china. Todos los personajes de la serie creen que es china hasta verla personalmente. Incluso todos se decepcionan y hasta rechazan sus consejos telefónicos al descubrir que no es china. No hay nada malo en ese chiste porque no implica forma alguna de discriminación. A lo sumo hay una discriminación positiva. Lo que le discuten a este episodio es la frase acerca de que no puede ser racista alguien si le gusta la mujer de la raza que supuestamente discrimina. Sí, una frase.

 

  1. La broma acerca del ‘hombre cerdo’

Temporada 5, Episodio 5, The Bris. El conflicto central del episodio es una circuncisión. Elaine y Jerry son elegidos por una pareja amiga para ser los padrinos del bebé al que van a circuncidar. Kramer se opone violentamente a la circuncisión, lo compara con los sacrificios humanos del pasado. En el hospital donde van a ver al recién nacido, George está feliz porque haber encontrado un buen lugar para estacionar. Pero su suerte cambia cuando alguien se suicida tirándose desde lo más alto y arruina su auto. Lo que ofende acá no son ni los chistes sobre suicidio ni contra la circuncisión, sino otra sub historia: “The Pigman”, el hombre cerdo que Kramer dice haber visto en el hospital. Al final del episodio lo que alimentaba las teorías conspirativas de Kramer resulta que era un paciente con una enfermedad mental. Esto es lo que ofende, según el artículo que estamos analizando. Es un poco ridículo que un episodio que se burla de tantas cosas sea acusado de esto, pero además se pasa por alto que es una cita a Un hombre de suerte (O Lucky Man, 1973) de Lindsay Anderson, donde la idea del hombre cerdo tiene un significado diferente, más parecido a lo que Kramer imagina.

 

  1. Cuando George persigue a una mujer porque no habla inglés

Temporada 4, Episodio 18, The Old Man. En este episodio Elaine llega con la idea de cuidar a gente mayor, que le hace bien sentir que hace algo bueno. George, Jerry y Elaine se ofrecen de voluntarios para acompañar a un anciano. Al comienzo del episodio George, apesadumbrado por la forma en la que se relaciona con las mujeres dice “Tal vez necesito alguien que no hable inglés…” Jerry, con ironía le pregunta: “¿Y por qué una muda?” George replica: “A esto ha llegado mi vida, quiero conocer una muda…” Jerry no le presta atención y le dice que en cincuenta años ya no importará nada de esto.

Cuando Jerry vaya a cuidar al anciano que le asignaron, descubrirá que tiene la mujer que lo cuida es de Senegal y no habla inglés. Más adelante en el episodio George la conoce y al descubrir que su deseo del comienzo del capítulo se hace real, se interesa. Luego de varios incidentes, el anciano se pierde. Al final todos terminan llegando de improviso al departamento y encuentran a George con la mujer senegalesa. Ambos parecen felices, a pesar del desastre de haber perdido al anciano. No hay nada ofensivo, solo la serie de eventos desafortunados habitual de los personajes. El remate es con dos de los ancianos repitiendo el diálogo de George y Jerry al comienzo del capítulo.

 

  1. La broma sobre el estacionamiento para discapacitados

Temporada 4, Episodio 22, The Handicap Spot. Una vez más, las decisiones irresponsables del grupo producen un desastre. Yendo los cuatro en el auto del padre de George, deciden estacionar en un espacio para discapacitados. Al regresar, descubren que una mujer en silla de ruedas no pudo usar el lugar y eso le produjo un accidente. Deben esconderse de una multitud que los está esperando y terminará destruyendo el auto del padre de George. Kramer se enamorará de la mujer accidentada y junto con George le comprarán una silla de ruedas, pero por el precio comprarán una usada. En el medio está el compromiso de Drake, un amigo al que le regalarán un televisor gigante pero al ir a verlo descubrirán que rompió el compromiso. El padre de George, que ayuda a las personas discapacitadas, será arrestado cuando le están dando un premio por su trabajo. Al final Kramer se peleará con la mujer de la silla y en el cierre del episodio se verá que la silla que le regalaron funciona mal y que va hacia otro accidente. Ambas historias se cruzan al final, cuando recuperan el televisor que era para ser donado. Humor negro, sí, pero no hay discriminación. Los cuatro protagonistas siempre hacen estas cosas. Y, claro está, es espantosa la acción inicial y lo que produce lo demuestra. En resumen: Excelente capítulo.

 

  1. La broma acerca de la nariz grande de la novia de George

El episodio se llama The Nose Job (forma coloquial de llamar a la rinoplastia). En ese episodio, como siempre, ocurren muchas cosas, pero el conflicto central es que George tiene una novia hermosa llamada Audrey, pero con una nariz enorme que él no soporta. Desde el vamos estamos frente a uno de los comportamientos miserables de George, no un elogio de sus pensamientos. La belleza exterior está muy conectada con la subjetividad pero para los cánones estándar esta nariz es demasiado grande. De hecho el equipo de maquillaje tuvo que exagerar, para que al menos quedar en claro que podía irse de los parámetros comunes. Elaine reclama que su conducta es horrible y se solidariza inmediatamente con Audrey. Como historia complementaria, Jerry está saliendo Isabel, una mujer bellísima e impactante –una vez más, según los parámetros de belleza estándar- pero que es insufrible. Jerry se da cuenta que la belleza exterior, e incluso un sexo fuera de serie, no son lo más importante. Otra historia incluye a Kramer tratando de recuperar el saco de una ex pareja de su madre. Al parecer, el saco es irresistible para las mujeres.

George logra su objetivo egoísta de que Audrey se opera cuando Kramer, sin el más mínimo filtro, le dice que debería operarse la nariz. Luego del escándalo inicial George la convence a Audrey. El trabajo sale espantoso (nunca lo llegamos a ver, solo vemos las reacciones) y George se aleja de Audrey, entonces la condena de Elaine se repite. Kramer se lleva a Audrey al hospital para que le arreglen el problema de la mala operación. En paralelo Jerry logra que “el juego de ajedrez” entre su pene y su cerebro sea ganado por su cerebro y le habla finalmente a Isabel acerca de que la relación no funciona. El desenlace es con Audrey nuevamente operada, ahora impecable para cualquier parámetro, pero que termina saliendo con Kramer. No sabemos si es porque la llevó al hospital, porque no es un hipócrita o, en realidad, por el saco al que las mujeres no se pueden resistir.  No hay nada ni remotamente ofensivo en este episodio, al contrario, porque se trata de un episodio con una fuerte condena a George, con una gran solidaridad de Elaine y con Jerry dejando de ser superficial.

 

Ya no alcanza con leer pasivamente esta clase de notas y lecturas. La policía de la corrección política no puede imponer su forma analizar obras de arte, películas y series. Se tiene que poder discutir, todas las opiniones fundamentadas que no busquen aplastar a los demás pueden ser escuchadas. Todos podemos enojarnos, criticar, opinar, pero generar turbas para linchar a alguien por lo que piensa es algo que no podemos observar en silencio y quedarnos de brazos cruzados. Es un derecho, pero también un deber oponernos a la censura. La vitalidad del pensamiento libre es imprescindible. Incluso ofendernos con las notas políticamente correctas podría un exceso de sensibilidad, pero cuestionarlas no lo es y hay que mantenerse alertas, porque cada paso que cedemos perdemos un poco de libertad.  Seinfeld es una serie única, sus creadores son brillantes, el humor es adelantado a su época, incluso ha anunciado todo lo que acá estamos analizando. Su creador, Larry David, inició la más reciente temporada de su serie Curb Your Enthusiasm con un guión sobre una broma sobre Mahoma y una condena a muerte por hacerla. Incluso se dio el lujo de tener a Salman Rushdie de invitado. Del totalitarismo ya sabemos que es malo, lo triste es ver que los intelectuales, los progresistas y los artistas también actúen de esa manera. Seguramente hay más bromas que ofenderán a alguno en la serie Seinfeld y no por nada la cierra terminó su historia con un juicio donde todos los ofendidos y perjudicados declaraban contra los cuatro personajes y los enviaban a la cárcel. El futuro oscuro que la serie profetizaba ha llegado, no podemos mirar hacia otro lado o estar en la turba pidiendo la cabeza de alguien. O nos oponemos al linchamiento o somos parte.