Cine Clasico

The Last Horror Film

Vi hace unos días en la sala grindhouse The Nickel de Londres The Last Horror Film (también conocida como Fanatic), una película de terror estrenada en 1982, dirigida por David Winters y protagonizada por Joe Spinell y Caroline Munro. Aunque es considerada también una comedia, no todos los gags son intencionales y responden más bien a las limitaciones propias de la realización. Recibida con tibieza o indiferencia, con los años se transformó en una verdadera película de culto y hay que reconocer que reúne elementos suficientes para serlo. Incluso para aquellos que no les guste, el contenido cinéfilo que posee la convierte en una pieza de interés.

Vinny Durand (Joe Spinell), un taxista neoyorquino que vive con su madre, sueña con dirigir una película protagonizada por la actriz de terror Jana Bates. Decide asistir al Festival de Cannes, donde ella ha sido nominada a Mejor Actriz por su última película de terror, Scream, con la esperanza de conocerla y convencerla para que protagonice su película y así impulsar su carrera como director. Por supuesto que desde el inicio queda claro que su proyecto es completamente delirante y las posibilidades de conseguir concretarlo son nulas. A medida que la frustración crece, todas las personas relacionadas con Jana comienzan a ser asesinadas luego de recibir amenazas de muerte.

La película está filmada en el festival de Cannes 1981 en modo clandestino, sin autorización alguna. Es un lugar con tantas cámaras, una más no llama la atención. Así es como se ven los afiches de muchos títulos hoy famosos y otros que, irónicamente, son menos recordados que The Last Horror Film. En ese material sin autorización aparecen Marcello Mastroianni, Kris Kristofferson,  Karen Black, Isabelle Adjani y otros. La autenticidad que le da esto al largometraje es única, incluso siendo una película donde la mayoría de las escenas son de clase B y presupuesto muy limitado. La puesta en escena, bastante confusa por momentos, se termina imponiendo hasta llegar a las vueltas de tuerca finales, en parte por el encanto delirante de la historia y la fuerza de su personaje central.

Joe Spinell ya había trabajado en dos ocasiones junto a Caroline Munro, en Infierno en el cosmos (1978), Maníaco (1980). Ambas estrellas han sido tenidas en alta estima por los cinéfilos. Spinell debutó en El Padrino (1972) y volvió a trabajar en El padrino II (1974), participó en Rocky (1976) y Rocky II (1979), pero su filmografía incluye también Taxi Driver (1976), Sorcerer (1977), Cruising (1980), Halcones de la noche (1981) y Casada con la mafia (1988). Caroline Munro tiene el privilegio de haber sido una chica Bond en La espía que me amó (1977) y una estrella de la Casa Hammer, donde hizo películas de género junto a los grandes del estudio. Especializada en cine de terror, Munro trabajó junto a Vincent Price en las dos películas del Dr. Phibes. Ellos son la parte más fuerte de The Last Horror Film y se nota que ambos están convencidos del proyecto.

Spinell trabaja acá también junto a su madre,  Filomena Spagnuolo, acreditada como Mary Spinell en los títulos. Esta madre de la vida real que por momentos recuerda a la madre de Martin Scorsese no es el único vínculo de la película con el director. Spinell, como mencionamos, trabajó en Taxi Driver y acá su personaje es un taxista. Pero lo más curioso es que la trama recuerda mucho a El rey de la comedia (1982) el clásico de Martin Scorsese con Robert De Niro y Jerry Lewis. Las similitudes entre ambos films son asombrosas, aunque ambos fueron realizados en paralelo en la misma época y se vieron por primera vez en una sala con un mes de separación. También los conecta que The Last Horror Film menciona varios hechos de violencia de las noticias de ese momento e incluye el intento de asesinato del presidente Ronald Reagan, haciendo alusión a la obsesión del perpetrador con el personaje de Jodie Foster en el film Taxi Driver. Dos datos más: Brian De Palma utilizaría el festival de Cannes años más tarde para su película Femme Fatale (2002) aunque de forma más prolija y el título del largometraje que estrena la protagonista en The Last Horror Film es Scream, el nombre de la franquicia de terror autoconsciente de Wes Craven.

The Last Horror Film es uno de esos largometrajes imperfectos y limitados que respiran sin embargo el espíritu del cine más independiente. Durante mucho tiempo se creía perdida la versión completa de este largometraje pero por suerte se recuperó todo aquello que se le había cortado por considerarse excesivamente violento o perturbador. Hoy se la puede ver en versión completa y restaurada, incluyendo imágenes del festival de cine más prestigioso del mundo, mezclado con el cine de menor prestigio. Irónicamente, en dicha edición, por primera vez una actriz ganó el premio a la mejor actuación por una película de terror, fue Isabelle Adjani por Posesión (1981). La realidad imita a la ficción y los festivales al cine de horror.