Cine Argentino

Belén

Belén es una película donde se dan cita muchas cosas excepto una: el cine. Una película basada en hechos reales que remite de forma incomprensible al cine argentino de hace cuarenta años atrás. Un cine antiguo, pero no clásico, un cine con el cuál se conformaban los espectadores, algunos críticos y que le mostraba, sin valor cinematográfico, las penurias del país a los festivales internacionales. En aquella época muchos creían que debían resignarse a eso porque los temas eran más importantes que el medio elegido para comunicarlas. Hoy, por suerte, el cine argentino ha dejado atrás esa etapa y en general las películas son más sofisticadas. ¿Qué llevó a la directora, guionista y actriz principal a retroceder en el tiempo de forma tan brusca? Posiblemente la gravedad del tema la invitó a esa trampa llamada película importante, valiosa, necesaria. Necesaria es, en todo caso, Sopa de ganso de Leo McCarey, el resto no puede auto percibirse con tal título sin hacer el ridículo en el cual caen todos los solemnes.

No hay duda de las convicciones de la película ni sus intenciones, eso no está en discusión. Cuatro guionistas, Laura Paredes, Dolores Fonzi, Agustina San Martín y Nicolás Britos adaptaron el libro de Ana Correa y la pelea por darle algo de ritmo al tema sin perder ni un milímetro del camino ideológico, lo que es loable, pero no pudieron convertir a la película en algo más que la mencionada ilustración. Recién en la segunda parte aparecen los primeros recursos cinematográficos para darle ritmo, pero son solo algunas ideas sueltas que no conforman una estética, porque tarda tanto en arrancar, es un misterio. La ópera prima de Dolores Fonzi, Blondi (2023) era todo lo contrario a Belén y auguraba un camino más interesante en la dirección. Si bien los actores de la vieja escuela hacían ruido en esa película, la dirección y el resto del acercamiento a los temas era mucho más auténtico y libre. Los grandes temas son una trampa, el verdadero arte muchas veces se encuentra en la supuesta ligereza de las cosas que se cuentan. Blondi era pequeña pero grande, Belén es “importante” pero menos lograda.

En el año 2014, en Tucumán, Argentina, una joven ingresa a un hospital público con un fuerte dolor abdominal sin saber que está embarazada. Se produce una denuncia y la policía la arresta bajo la acusación se haberse realizado un aborto. Es acusada de homicidio y sentenciada a ocho años de prisión al ser hallada culpable. Una abogada que descubre el caso, interviene y busca apelar una condena que a todas luces parece injusta en un proceso plagado de irregularidades. Ese camino en busca de la justicia desnuda la frágil situación de las mujeres en dicha provincia y el desamparo frente a la ley. Para lograr cambiar la historia, la abogada necesitará llamar la atención sobre el caso y contar también con el apoyo de miles de personas que marchen pidiendo que se revise el fallo. Sobre este caso real es que se arma la película y no hay nada objetable en que se la cuente. Es posible que para ser solemnes un documental hubiera sido mejor, pero apostar a la ficción siempre apuesta a tener un impacto emocional mayor. La discusión de la película y la injusticia que denuncia no son motivo de crítica en sí mismas, el problema está en el cine.

En las secuencias finales, donde debería aparecer la emoción, lo que se asoma es un trazo grueso que parece casi una parodia del mal cine argentino de los ochenta. ¡Hasta una canción cantada por Mercedes Sosa es usada en el cierre! Resulta increíble que gente con talento y conocimiento del cine no haya visto que ya no se puede hacer algo así sin distanciar a los espectadores. La película atrasa aunque la denuncia sea genuina. Pero cuando el discurso político se come al arte, es difícil ver con claridad que es lo que una película necesita. Una pena, un desperdicio de energía, o tal vez una especulación en busca de premios, nunca lo sabremos. Las mujeres en Argentina, en todo el país, han sufrido y sufren injusticias, ojalá que los próximos films sobre temas parecidos tengan algo más de vuelo artístico y valores relacionados con el cine.