Muerte por un rayo es una miniserie de cuatro episodios basada en la figura histórica del vigésimo presidente de Estados Unidos, James A. Garfield. Narra su sorpresivo ascenso al poder luego de su origen humilde y su falta de intención de convertirse en un político de carrera. Su historia es apasionante en sí misma y la manera en la cuál movió los cimientos de la política norteamericana. Pero la miniserie también cuenta la historia de una figura menos conocida pero asociada a él para siempre: Charles J. Guiteau, un hombre que desde su locura soñaba con sumarse a la política y que pasó de la admiración al enojo, culminando en el atentado contra el presidente que cambiaría el curso de los eventos históricos que marcaron a un país.
Aunque parezca una obviedad el aclararlo, la reconstrucción de época, siendo el año 1881 el centro de la historia, es perfecta. La facilidad con la cuál se vuelve todo real y fluye sin problemas es una de las columnas que sostiene a esta miniserie. La otra, claro, es la historia real en la que se basa y una tercera es el dúo protagónico. Michael Shannon como James A. Garfield y Matthew Macfadyen como Charles J. Guiteau, construyen dos personajes atemporales y a la vez creíbles para ese contexto histórico. La honestidad y la humildad del presidente que llega al poder contra todo pronóstico y el delirio de un hombre postergado que sueña desde su mente con ser alguien importante, un contraste que la miniserie explota a la perfección. Las actuaciones de Betty Gilpin, Shea Whigham, Bradley Whitford y Nick Offerman son también algo digno de mención.
Lo más curioso de esta interesante historia contada por esta excelente miniserie es la modernidad que tienen los personajes. No es difícil asociar el guión de Muerte por un rayo con películas como Taxi Driver y El rey de la comedia, ambas de Martin Scorsese. Y claro, por extensión, también se parece a Joker (2018) de Todd Phillips. Charles J. Guiteau tiene los delirios de fama de cualquier personaje contemporáneo y es por eso por lo que este relato no resultará ni lejano ni fuera de época. La miniserie se basa en el libro Destiny of the Republic: A Tale of Madness, Medicine and the Murder of a President (2011) escrito por Candice Millard. Luego de mirar estos cuatro episodios, hay que salir a investigar todo lo que se pueda. A la miniserie no le falta nada, pero hay muchos datos que es divertido corrobar o profundizar un poco más. Incluso en ese aspecto Muerte por un rayo es un triunfo.

