Save the Green Planet (Jigureul jikyeora!, Corea del Sur, 2003) escrita y dirigida por Jang Joon-hwan es una comedia de humor negro que ofrece una de las caras más delirantes del cine coreano. Byeong-gu cree que extraterrestres del planeta Andrómeda atacarán La Tierra para acabar con la vida en el planeta. Según él, uno de ellos es el presidente de una compañía química a quien, con la ayuda de su novia, secuestra para obtener información sobre la futura invasión. Ambos jóvenes son muy limitados intelectualmente, pero aún así logran concretar el secuestro para sacarle información a ese hombre que ellos creen oculta su verdadera identidad alienígena. Byeong-gu cree que solo tiene tiempo hasta el próximo eclipse lunar, que ocurrirá dentro de una semana a partir del momento del secuestro. Mientras tanto, el desacreditado inspector Lee decide llevar la investigación por su cuenta con la ayuda del inspector novato Choo. Nadie puede imaginar en las fuerzas policiales cuál es el verdadero motivo del secuestro del empresario.
El cine coreano es capaz de manejar la mezcla de géneros de una forma muy particular. Pasar de la comedia más inocente y absurda a los momentos más violentos y perturbadores en tono dramático sin problemas. Save the Green Planet! no es uno de los clásicos más grandes de Corea del Sur, pero es una muestra perfecta de la libertad con la que esa cinematografía es capaz de tomar riesgos en cada largometraje. Su sentido del humor retorcido no tiene miedos ni corrección política. Y aunque la trama va hacia un final esperable, la polémica que generó entre los espectadores indica que no era tan previsible como se podría creer. Lo importante es que el absurdo es llevado al límite y nunca decae. Esa identidad completamente coreana es imposible de imitar en otras cinematografías.

