Otra comedia negra de Andrew DeYoung y Tim Robinson, director y guionista y actor de La silla (The Chair Company). Este largometraje cuenta la historia de Craig (Tim Robinson), un ejecutivo de marketing socialmente muy torpe, y su vínculo cada vez más tenso con su nuevo vecino, Austin (Paul Rudd), un meteorólogo de la televisión local. Craig siempre tiene el chiste equivocado o el comentario desubicado en cada situación que vive, ya sea en el trabajo, como en las reuniones de terapia que hace con su esposa (Kate Mara) quién ha superado un cáncer. Sin amigos, Craig es instado por su mujer para que se acerque a Austin. Pero lo que al comienzo es una serie de situaciones entre graciosas e incómodas, pronto se convertirá en algo más perturbador. Lo que realmente funciona de esta incómoda comedia es que nosotros vemos todo desde el punto de vista de Craig, y nos cuenta y nos duele ver que lo verdaderamente raro en toda la historia es él.
La silla es una serie cuya primera temporada funciona muy bien, pero acá, este modo de hacer comedia llevado al formato película, potencia el talento de sus creadores se vuelve más intensa y sin vueltas. Hay tantos matices inteligentes en esta historia, tanta osadía a la hora de construir los personajes, que sin duda como comedia se destaca del resto con facilidad. Se necesitan nervios de acero para sobrellevar algunos momentos pero el premio es contemplar una película que no pierde el rumbo ni se arruina en su cierre. La combinación de humor absurdo con la crudeza de las situaciones incómodas sigue hasta el final. Incluso nos enganche hasta el plano final. Los actores, claro, están todos brillantes.

