Anaconda (1997) es una película de aventuras y terror dirigida por Luis Llosa y protagonizada por Jennifer López, Jon Voight, Ice Cube, Eric Stoltz y Owen Wilson. Tuvo tres secuelas, dos de ellas directo a video y una remake china en el 2024. Fue un éxito de taquilla y con los años se terminó convirtiendo en un extraño objeto de culto. Nadie la considera una obra maestra, pero se ha ganado un espacio en la historia del cine. Esta película del 2025 tiene esa mezcla actual de secuela, reboot, parodia y, como si esto fuera poco, meta remake. Sí, todo eso.
Los protagonistas son Doug (Jack Black) y Griff (Paul Rudd) dos muy buenos amigos que siendo adolescentes soñaban con hacer películas. Doug terminó haciendo videos de casamientos y Griff es un actor fracasado. En plena crisis de la mediana edad, Griff le propone a Dough hacer una remake de una de sus películas favoritas: Anaconda (1997). Para eso se lanzan junto con otros dos amigos, Claire (Thandi Newton) y Kenny (Steve Zahn) a filmar en el Amazonas con un presupuesto ínfimo y contratando una embarcación y también una serpiente con su adiestrador para poder hacer el largometraje. Como dicen los personajes, es una remake espiritual de Anaconda y transcurre en un mundo donde la película existe, por lo cual todo el tiempo se hacen referencias a ella.
Jack Black y Paul Rudd en una remake de una película de aventuras y terror convertida además en comedia podía ser una buena promesa. Pero esto no es Scream (1996) de Wes Craven, donde el género y el análisis del género podían tratarse con humor y al mismo tiempo seguir generando terror. Acá hay sobresaltos, pero ni por un instante se experimenta algo parecido a las películas del género animales monstruosos. El guión va armándose a los golpes y cada giro es más torpe e inconducente que el anterior. Se ve más realista que el film de 1997 a nivel imagen y hoy con la era digital completamente desarrollada la anaconda del título se ve más real que los propios actores. Sin embargo el humor accidental y a veces buscado de la película original acá se transforma en gags sin gracia alguna. El guión podría tener veinte escenas más, si al final de cuentas todo queda abandonado. En el prólogo se nota el apuro y la desprolijidad y ni siquiera la simpatía de los protagonistas puede hacer algo.
El gran problema de Anaconda es su condición de película fandom, donde todo se trata de festejarse a sí mismos y al culto, sin ofrecer nada valioso a cambio. Una de esas películas hechas para darle placer al fanático sin pedirle nada. Muchas veces funciona, pero para eso se necesita un mejor material de base y una ejecución más aceitada. La película se despierta solo en un par de momentos, cuando su salvajismo se sale de control y parece encontrar una identidad. Pero no se queda ahí, debe haber sido tan controlada y calculada la producción, que hasta las esperables sorpresas no significan nada. Por motivos insólitos, la película so consigue ni siquiera tener un villano más allá de la amenaza de la anaconda. Nada nuevo ni valioso por aquí. Qué pase el que sigue.

