Remake de la película francesa No soy un hombre fácil (2018). Las damas primero cuenta la historia de Damien Sachs (Sacha Baron Cohen) un creativo publicitario machista cuya empresa se ve obligada a contratar a una mujer para un cargo importante. Para no perderlo todo improvisa un ascenso, nombrando a Alex Fox (Rosamund Pike), una madre soltera que hace veinte años trabaja en el mismo lugar y cuyo crecimiento ha sido una y otra vez postergado. Cuando ella se entera de la verdad, se retira y es entonces cuando Damien, siendo todo el tiempo un misógino recalcitrante, la sigue y se golpea accidentalmente con un poste y al despertar todo ha cambiado. El mundo patriarcal y machista ya no existe, ahora todo el poder se ha inclinado hacia un contundente matriarcado. Todo el mundo que Damien conocía, ahora es exactamente al revés.
Comedia y cuento moral con recurso fantástico, esta película pertenece a la larga línea de relatos como Un cuento de Navidad de Charles Dickens. Un evento inusual le permite al protagonista cambiar su perspectiva del mundo. Pero el protagonista de la película es una clase de personaje desagradable difícil de redimir. La comedia no es graciosa y al guión se le va de las manos el planteo ingenioso (en el peor sentido) de que el mundo sea al revés. Algunos pocos chistes son graciosos, pero en general ni los protagonistas se sienten a gusto. Ideológicamente es confusa, mezcla temas relevantes con tonterías y con muy pocos minutos alcanzaría para explicarlo todo. La versión original era más adulta, menos exagerada, pero también mucho más aburrida. Las genuinas denuncias al machismo de la sociedad actual se pierden en una serie de gags mal entramados.

