Drama basado en una historia real. La inspiración del director Craig Weber surge de un documental sobre los dos personajes centrales de la película, estrenado de forma independiente en el año 2008 y dirigido por Greg Kohs, con el mismo nombre que la película de ficción del año 2025. La gran ironía es que el documental fue la sugerencia de un productor que le dijo a Kohs que nadie creería en esta historia si la hacía como ficción. Mike (Hugh Jackman) y Claire (Kate Hudson) son una pareja de músicos aficionados que deciden arriesgarse y armar un espectáculo tributo a Neil Diamond. Contra todo pronóstico, terminan encontrando su rumbo, pero la vida les tiene preparados desafíos que nada tienen que ver con lo artístico.
La película se mueve con firmeza entre el musical amable e inspirador y el drama más lacrimógeno. Pasa por los lugares difíciles de resolver pero se las ingenia para moverse por los golpes sin que sean bajos, pero no por eso menos dolorosos. La música y el optimismo de los personajes centrales y la generosidad de su entorno laboral y familiar hace que se trate, a pesar de todo, de una película inspiradora. Eso sí, se necesitan pañuelos para poder verla, porque la emoción está a flor de piel y no hay manera de pasar por esta historia real sin algunas lágrimas. Está claro, por la forma en la que se desarrollan los hechos, que hubo manos de guionistas que alteraron la historia verdadera, pero también es evidente que fue hecho para convertirla en una mejor película.

