Unabomber (Estados Unidos, 2026) es un largometraje de ficción inspirado en el famoso terrorista Theodore Kaczynski, apodado Unabomber durante el largo y costoso proceso de investigación que llevó a cabo el FBI hasta lograr capturarlo. No hay mejor noticia que saber que se trata de una película y no una ridículamente larga serie de muchos episodios como ya nos tiene acostumbrada la era del streaming. Los que se sientan atraídos por la historia real, tendrán a mano y sin esfuerzo, una serie documental para quedarse más tiempo con este monstruo asesino.
La película transcurre en dos momentos puntuales. En primer lugar los años de Kaczynski (Jacob Tremblay) en Harvard, donde conoce al profesor Henry Murray (Russell Crowe), quién lo apoya en su carrera y a la vez le ofrece formar parte de un experimento psicológico que él está llevando adelante con algunos estudiantes. Y por otro lado, seguimos la investigación del FBI con la agente Joanne Miller (Shailene Woodley) liderando la extensa pesquisa de años hasta dar con el asesino de las bombas por correspondencia.
La película, con enormes y amables simplificaciones, intenta mostrar el proceso de hostigamiento psicológico de la juventud a la que Ted fue sometido en los experimentos, pero no para culparlos de sus acciones posteriores, sino más bien para mostrar como estos expusieron la mente enferma de este personaje que se convertiría en una leyenda del terrorismo en Estados Unidos. No es una víctima el Unabomber, pero el recurso -real- del experimento, sirve para que él exponga su discurso y sus ideas del mundo. Enemigo de la sociedad industrial y la tecnología, se convirtió con los años en un ermitaño ludita, para luego pasar a la acción con sus envíos mortales.
Unabomber se conforma con contar la base de la historia y abrirnos el apetito sin obligarnos a prolongar la experiencia más allá de una película. Es entretenida, está bien contada y aún mejor actuada. Russell Crowe se luce sin subrayar su personaje y Jacob Tremblay expone correctamente la mente débil y resentida de un enfermo que fue capaz de convivir muchos años con el resto de la sociedad. Shailene Woodley, por su parte, parece volver sobre el personaje que interpretó en la película Misántropo (To Catch a Killer, Estados Unidos, 2023) de Damián Szifrón. El villano creado por el director y guionista argentino tiene muchos puntos en común con el Unabomber. La misma actriz en ambas películas casi obliga a pensar aún más en las conexiones. La diferencia es que Unabomber se mueve en un terreno más calmo y seguro, simplemente narrando los hechos que imagina la mayoría de los espectadores puede ir a buscar o simplemente recordar. Las muchas licencias poéticas, por otro lado, nos recuerdan el viejo y querido oficio de hacer ficción, aún cuando se toman hechos reales.

