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Dept. Q

Dept. Q es una serie británica ambientada en Edimburgo, Escocia, pero basada en los libros de Jussi Adler-Olsen, autor de origen danés. De sus muchas novelas con el detective Carl Morck como protagonista, ya se han hecho en Dinamarca cinco largometrajes, pero es con la temporada uno de esta serie que el personaje se volverá masivo para aquellos que no están familiarizados con los libros.

El detective Carl Morck (Matthew Goode), aún lidiando con las marcas físicas y emocionales dejadas por un tiroteo, es asignado al recién creado Departamento Q. Con pocos recursos más allá de su tenacidad y una oficina prácticamente derruida, emprende su labor con una mezcla de escepticismo y resentimiento hacia las decisiones políticas que lo marginaron. Mientras se adentra en casos sin resolver, su entorno hostil y la falta de apoyo ponen a prueba tanto su paciencia como su habilidad profesional. La llegada de Akram Salim, un refugiado sirio con experiencia en investigaciones, ilumina su camino como una inesperada esperanza. Pronto encontrará más ayuda y formará un equipo de marginales que harán lo que realmente nadie quiere que hagan: resolver un caso inconcluso, la desaparición de la fiscal Merritt Lingard, ocurrida cuatro años atrás.

La serie juega muy bien la cuerda del grupo de perdedores unidos detrás de un líder traumado y aprovecha todo lo que puede ese universo. Se divide la trama siguiendo a Merritt atrapada y esto aunque tiene suspenso le quita bastante de interés a la trama principal. Hay flashbacks, sub historias y la serie estira la temporada de forma inexplicable. Se mueve lentamente al comienzo creando el clima y luego demuestra que con la mitad de los episodios hubiera logrado lo mismo. El final, eufórico y emocionante, es la puerta perfecta para desear una segunda temporada, pero si también va a durar nueve episodios, es mejor abandonar estos personajes acá. El gancho es bueno y la tentación es grande, pero la serie está alargada. En el mismo tono, pero con espías y mucho mejor realizada, está Slow Horses, la serie británica protagonizada por Gary Oldman y Kristin Scott Thomas, basada en los libros de Mick Herron. Sin quitarle méritos de Dept Q, Slow Horses se ve más británica y más auténtica en sus personajes y sus conflictos. PD: Basta de psicólogos en las series. Si no pueden narrar el conflicto del protagonista, no usen ese recurso.