Cine Clasico

Five Guns West

Five Guns West (1955) podría estar en la historia del cine como un western clase B más. Tiene tres rostros conocidos pero que en ese momento no estaban en el momento más importante de sus carreras y tiene un guión que en partes se vio en otros títulos de ese género y de otros. Lo que la convierte en una pieza histórica, sin embargo, es que se trata nada menos que de la ópera primera de Roger Corman, el gran productor de cine clase B, el director de varios clásicos de culto y el padrino de la generación que cambió a Hollywood en la década del setenta. Hasta la carrera más larga empieza con un film y Five Guns West es el primer film de Roger Corman como director. El mismo cuenta que no tenía experiencia y que los primeros días aprendía cómo filmar mientras avanzaba el rodaje, que sus conocimientos de cine al terminar eran los mismos que los de un estudiante de cine al egresar de la escuela.

Five Guns West es el primer trabajo de Roger Corman como director pero el tercero como productor. Monster From the Ocean Floor y The Fast and the Furious, ambas de 1954, fueron sus primeros trabajos importantes y acreditados. Aunque Roger Corman ha quedado asociado al terror y la ciencia ficción, hizo policiales y también varios westerns. En este caso la trama perfectamente podría adaptarse a otros géneros sin mayores problemas. Sin ir más lejos, el propio Roger Corman dirigió en 1964 The Secret Invasion, un film de guerra con una idea parecida a la de Five Guns West. Y cualquiera descubre, apenas empieza la trama, que ambos films se parecen a Los doce del patíbulo (1967) de Robert Aldrich. A punto tal es esto, que la película protagonizada por Lee Marvin tuvo una postergación en su preparación al conocerse el film de 1964 hecho por Corman.

Cinco prisioneros, a punto de ser ahorcados, reciben indultos con la condición de que se unan al ejército confederado, desesperado por hombres para completar una misión durante los últimos días de la Guerra Civil. Su tarea consiste en perseguir a un traidor y un cargamento de oro robado que pasará por un puesto específico en una diligencia no programada. Estos cinco hombres, liderados por Govern Sturges (John Lund), llegan por ese motivo a un viejo asentamiento minero desierto, salvo por una mujer, Shalee (Dorothy Malone), y su tío alcohólico, el agente de la diligencia. Convierten a ambos en prisioneros y se quedan a esperar el paso de la diligencia. Por supuesto, la tensión crece y los hombres comienzan a pelearse, entre otras cosas, por la mujer.  Sturges la protege y eso aumenta el conflicto grupal, a la vez que genera un vínculo con ella.

Además de John Lund, conocido por su trabajo en y también por participar de los primeros dos films de Dean Martin y Jerry Lewis, y Dorothy Malone, también coprotagonista del dúo, y más adelante estrella del melodrama cinematográfico y televisivo, aparece como uno de los cinco protagonistas del título Mike Connors, a quién años más tarde le llegaría su verdadera fama al protagonizar la serie Mannix (1967-1975). Estos tres nombres tienen importancia y con los primeros dos ya Roger Corman se gastó el presupuesto. Los nueve días de rodaje se complicaron un poco y, curiosamente, el famoso productor se pasó un poco de presupuesto. Otros rostros famosos del clase B aparecen en el pequeño elenco y hasta el guionista,  Robert Wright Campbell, interpreta uno de los papeles. Debido a que hay prácticamente una sola locación, la película no necesitó demasiado para realizarse.

Aunque está lejos de ser de lo mejor de Roger Corman o del género, está por encima de los ejemplos menos logrados del western clase B. Tiene buenos momentos y varias ideas. Las actuaciones, algo acartonadas, se ajustan a este tipo de cine y queda claro que todo se movió dentro de la velocidad de esta clase de rodajes. Con los años Roger Corman conseguirá pulir también eso y sus actores alcanzarán otro nivel, pero en esta ópera prima queda claro que no es el principal de los problemas para el joven realizador. Antes de cumplir 30 años, Roger Corman ya estaba lanzado con todo en su carrera. Ese mismo año dirigiría dos películas más y al siguiente otras cuatro. Al final de su carrera como director, tendría un total de cincuenta y cinco largometrajes, algunos ya clásicos absolutos.