Cine francés de acción de la era del streaming. Películas que solo dan la vuelta al mundo debido a eso. Hay algunos ejemplos más logrados que otros y Alban Lenoir, acá también guionista, es una de las estrellas francesas del género en la actualidad. Gab (Alban Lenoir) y Driss (Dali Benssalah) son dos amigos de la infancia que se distanciaron tras dejar el orfanato y hoy llevan vidas opuestas: uno es policía y el otro, trabaja de forma privada luego de estar en fuerzas especiales. Los dos son hombres de acción. Cuando el primer amor de ambos muere en un accidente, ambos vuelven y se encuentran con la hija de diecisiete años, Leïla (Sonia Faidi), de quién alguno de los dos podría ser el padre. La joven quiere vengarse pero no sabe que detrás del accidente hay una poderosa empresa que hará todo lo posible para cubrir la verdad de lo ocurrido.
La película evoca en los títulos a la serie británica de culto Dos tipos audaces (The Persuaders, 1971-1972) pero esa emoción tiene corto alcance. Luego parece una mezcla del más rancio cine de fórmula de acción con esas comedias de dos hombres que descubren tener una hija sin saber con certeza de quién es realmente. Hacen equipo, sí, y podría funcionar, pero los diálogos son apenas aceptables y la química no existe. Todo muy forzado. Cuando se ve el truco, deja de existir la magia. Para peor, el crecimiento de los efectos digitales le ha quitado al cine de acción uno de sus máximos valores, la sensación de realidad de las escenas más espectaculares. Un mal ejemplo del cine de acción francés actual, un género que ya de por sí tampoco es particularmente relevante.

