Masacre en Nueva York (Rumble in the Bronx, Hong Kong, 1995) no es la primera película de Jackie Chan filmada en occidente, pero sí es la que luego de muchos años logró abrir el mercado mundial a la estrella de las artes marciales. Los intentos anteriores de llevarlo a occidente no funcionaron o bien porque no era el protagonista o bien porque cuando lo fue las películas fracasaron. Aquí se mantuvo lo más importante y lo que le aseguró el éxito: Jackie Chan siendo realmente Jackie Chan. Irónicamente, esta fue la primera y posiblemente la última película donde el astro pudo desplegar todo su enorme arte en una película filmada fuera de Asia. A pesar del título, la película está rodada en Vancouver, Canadá. Aunque también había limitaciones, la producción, por motivos de seguridad y presupuesto, no podía hacer lo mismo en Nueva York. ¿Por qué no llamarla entonces Rumble in Vancouver? Bueno, porque desde el punto de vista de la taquilla, no iba a ser tan atractivo. Tenía razón, la película se convirtió en un éxito y para la mayoría de los espectadores occidentales, fue la carta de presentación de Jackie Chan.
Hay dos versiones disponibles de la película. La más común es la versión estrenada fuera de Asia, que dura menos minutos y tiene un doblaje al inglés algo salvaje. La versión de Hong Kong también está doblada, cada actor habló en su idioma durante el rodaje. La verdadera voz de Jackie Chan se escucha en ambas versiones. El elenco local es considerablemente de segunda categoría, lo que si se le suma al doblaje, da como resultado una película de acción por debajo del clase B, pero sólo en ese aspecto. Todo lo demás es brillante. La dirección de Stanley Tong asegura una fidelidad absoluta al mundo del cine de acción de Hong Kong.
Keung (Jackie Chan) llega desde Hong Kong al Bronx para ver a su tío (Bill Tung) que está a punto de casarse. Vende su supermercado y la nueva dueña, Elaine (Anita Mui, la “Madonna de Hong Kong”) debe enfrentarse a los pandilleros locales. Aunque en la versión original Keung era policía, en el montaje occidental esto es completamente borrado. Otro personaje femenino, Nancy (Françoise Yip), es la vecina de Keung, vinculada con las pandillas locales, pero abocada principalmente a cuidar a su sobrino en silla de ruedas, Danny (Morgan Lam). Pero hay mucho más que una pandilla detrás de los criminales callejeros, y pronto Keung se enfrentará a una peligrosa organización mafiosa dispuesta a todo para obtener unos diamantes robados.
La película muestra el arte de Jackie Chan en todo su esplendor. Su simpatía, su sentido del humor, su estado físico impresionante y su habilidad coreográfica para las peleas y las escenas de acción. Hasta ahora, los occidentales lo habían visto hacer más comedia que otra cosa y las peleas de sus anteriores films en Estados Unidos no se acercaban a la belleza plástica delirante de su arte. Hasta en el uso del color la película es una fiesta. Chan es un Buster Keaton de las artes marciales, por así decirlo. Basta con eso para que Masacre en Nueva York sea una película de visión imprescindible para cualquier admirador del actor en particular y del cine en general. Un show de Jackie Chan que luego sería aplacado por las superproducciones en las que participó con otras estrellas americanas. Durante el rodaje Jackie Chan hizo la mayoría de sus escenas de riesgo, como siempre, pero aquí se rompió un tobillo y casi toda la película la filmó recuperándose de esa herida. Las escenas de los créditos lo muestran perfectamente. Imposible no quererlo luego de ver Masacre en Nueva York.

