Series

Mel Brooks: El hombre de 99 años!

Mel Brooks: ¡El hombre de 99 años! (The 99 Year Old Man!, Estados Unidos, 2026) es un documental dividido en dos partes sobre el incomparable Mel Brooks. Tiene dos directores, Judd Apatow y Mike Bonfiglio. El segundo es un experto en documentales de personajes famosos y el primero un director y guionista de algunas de las comedias más importantes de los últimos años. El centro del documental son las conversaciones entre Judd Apatow y Mel Brooks. Es una charla donde el entrevistador conoce bien al entrevistado pero también dónde la valoración del difícil trabajo de Mel Brooks haciendo comedia es apreciado en su justa medida. Es bueno que haya dos directores, el experto en documental y el experto en comedia. El resultado es todo lo que uno espera pero con un plus emocional que realmente uno no creía que pudiera encontrarse acá.

A pesar de la popularidad de Mel Brooks, gran parte de su trabajo previo al cine no es bien conocido. Los primeros registros claros que hay de la genialidad de él son a partir de El Superagente 86,  una de las series más queridas de toda la historia en Argentina. Su trabajo previo con Sid Caesar no es algo que los espectadores de las últimas tengan en cuenta e incluso el dúo junto a su amigo Carl Reiner apenas sí es conocido en los últimos años, cuando la amistad entre ambos quedó registrada cuando Jerry Seinfeld los visitó para un episodio de Comedians in Cars Getting Coffee. En este documental nos cuenta el sketch que le da título al mismo. Durante años Carl Reiner y él hicieron una rutina cómica llamada El hombre de 2000 años. Reiner simplemente entrevistaba a un hombre que tenía 2000 años de edad, interpretado por Mel Brooks. Había sido testigo, entre otras cosas, de la crucifixión de Jesucristo. De esta rutina, hecha en televisión, incluso se hicieron discos.

Más allá de la recorrida por su obra cinematográfica, teatral y televisiva, el documental gana en emoción cuando retrata su matrimonio con Anne Bancroft, la talentosa estrella que fue su esposa durante años y hasta la muerte de ella. Todo es conmovedor y revelador con respeto a ese matrimonio. Incluso los hijos aportan emoción al contar toda la historia. Y en ese tono también está la amistad con Carl Reiner, un verdadero mejor amigo. Pocos documentales tienen el nivel de humanidad a flor de piel como lo tiene este y es un verdadero placer encontrarse con el costado más personal de una de las personas que más nos ha hecho reír en nuestras vidas. A estas dos figuras tan queridas y ahora ausentes físicamente, se le suma Rob Reiner, cuya muerte ocurrió hace pocos días y David Lynch, alguien que no todos saben, pero le debe gran parte de su carrera a Mel Brooks. El Brooks productor es otra de las grandes cumbres de su vida profesional.

También se repasa hasta qué punto Mel Brooks hizo humor sobre temas prohibidos, desde el racismo a la inquisición y como es uno de los máximos exponentes de la comedia judía en el cine, una tradición sin comparación que atraviesa los ciento treinta años de la historia del cine americano. Mel Brooks, activo como nunca, sigue ofreciendo su energía y su carisma en este documental que todos deberían ver. El secreto para mantenerse así queda muy claro en estos dos episodios. Tener humor, tener amor, tener convicciones. Mi bandera es el humor, dice en un momento Mel Brooks y queda claro que luego de 99 años sigue flameando en todo su esplendor.