West and Soda (Italia, 1965) es un western spaghetti de animación que formó parte del inicio oficial del auge de dicho género. Su director, el famoso animador Bruno Bozzetto, ha declarado que este largometraje, y no Por un puñado de dólares (1964) de Sergio Leone, es el primer film perteneciente al género. Aunque se estrenó después que la película con Clint Eastwood, West and Soda comenzó a realizarse antes, pero al ser un largometraje de animación se tardó más en completarlo. La verdad es que ninguno de los dos es el primer spaghetti western, pero 1964 se considera la fecha de explosión de estas películas y Por un puñado de dólares fue la más exitosa, por lo que realmente disparó el género en Italia y lo volvió famoso en todo el mundo.
Tampoco West and Soda es la primera parodia del género, porque el western fue parodiado desde casi el comienzo del cine y en todo el mundo se hicieron parodias. Para 1965 no había un solo cómico de Hollywood que no hubiera hecho humor con los códigos del western. Incluso en Argentina Augusto Codecá había protagonizado El último cow-boy (1954) dirigida por Juan Sires. También en 1964 se estrenó la película checoslovaca Joe Cola Loca (Lemonade Joe/ Limonádový Joe aneb Konská opera) una parodia del western y el capitalismo hecha en plena Guerra fría. En Gran Bretaña hubo una Carry On Cowboy en 1965 y fue una de las mejores películas de esa serie. El resto de los westerns spaghetti se moverían con un tono humorístico pero pocos serían abiertamente una parodia. West and Soda merece, más allá de las discusiones sobre quién llegó primero, un lugar de importancia para el desarrollo del western en Italia. Hoy, lamentablemente, no es muy conocida en el resto del mundo y la casi totalidad de las copias que se pueden ver, están dobladas al inglés. En inglés funciona, en italiano tiene un encanto extra.
La película se llamó en España Johnny y Clementina en el Oeste, utilizando los nombres de los dos personajes centrales. Clementina, claro, es Clementine, como en Pasión de los fuertes (My Darling Clementine, 1946) de John Ford. En la película también es parodiada La diligencia (Stagecoach, 1939) de John Ford, porque todavía la referencia obligada era el cine clásico. Las referencias a Leone todavía no habían empezado, pero en menos de una década estarían en todos lados. West and Soda saca su título de la bebida whisky and soda, citada como ejemplo del napolitano que la toma para parecer norteamericano en el éxito musical Tu vuò fà l’americano de Renato Carosone y Nicola Salerno. El héroe de West and Soda, por su lado, remite más que a nadie al personaje de historieta Lucky Luke, el enorme clásico nacido en 1946. Pero todas estas referencias, citas y antecedentes no le sacan nada de su encanto a este largometraje que sabe jugar sus cartas con un estilo visual particular y con un timing para la comedia impecable.
La heroína, el héroe, el gran villano, sus dos asistentes, la chica del saloon y todos los demás personajes funcionan perfectamente. Con chistes que son parodia del género pero también son parodia de las reglas del cine y de la cultura en general. Se ven citas a El correcaminos y a la animación americana pero con ideas de puesta en escena brillantes. Algunas escenas merecerían más fama de la que tienen, el humor es brillante y la trama es impecable, jugando con muchas de las que se convertirían en las reglas del western spaghetti, por lo que sí debe dársele a West and Soda un lugar de valor a la hora de revisar ese período de la historia del cine.

