Esta ramificación de Star Wars que cuenta las aventuras previas de Han Solo antes de cruce con la historia principal es un ejemplo de que no alcanza usar un nombre para hacer un film con identidad. Aceptable pero sin gracia.
Author: Santiago Garcia
NO LLORES POR MÍ, INGLATERRA
Esta nueva comedia de Néstor Montalbano evita ser una sátira nacionalista pero no logra estar al nivel de las películas anteriores del director.
ANIMAL
Nueva película de Armando Bó (El último Elvis) que cuenta la historia de un hombre común enfrentando a un dilema que cambiará su vida.
JUSTICIA CIEGA
Justicia ciega
Bruce Alexander
Buenos Aires
Editorial Edhasa
Año 2006
310 pp
ISLA DE PERROS
Wes Anderson realiza aquí otra obra maestra que combina su habitual estilo con claras influencias de la cultura y el cine de Japón. La animación cuadra a cuadro brinda un espectáculo de una belleza inusual.
LA BUSQUEDA
El comienzo de La búsqueda nos sumerge en un plano compuesto solamente por la pantalla en negro y los acordes de una guitarra. Sabemos de ante mano que estamos frente a una película de Win Wenders, dato que inevitablemente nos remite al recuerdo de Paris, Texas, una de sus obras maestras. Y aún si no supiéramos quien firma este film, bastaría con escuchar ese sonido tan particular de guitarra para deducir el origen autoral del mismo.
EL CUSTODIO
“Demos tiempo al tiempo: para que el vaso rebose hay que llenarlo primero.”
Antonio Machado.
EL MUELLE
El muelle es un policial francés que prolonga la larga tradición de dicho país en ese género, apoyándose principalmente en la figura de dos de sus más grandes estrellas: Gérard Depardieu y Daniel Auteuil.
PIZZA, BIRRA, FASO
Hace casi una década se estrenó en nuestro país Pizza, birra, faso, la primera de una serie de películas que realizaron –y realizan– una nueva generación de cineastas, cuyo trabajo renovó gran parte de nuestro cine. Un poco tarde, aunque siempre a tiempo, se acaba de lanzar en DVD.
ENCARNACION
Encarnación, la última película dirigida por Anahí Berneri, posee tantas virtudes que no sólo la convierten en la mejor película argentina del año, sino que además son la muestra de que se puede hacer un cine profesional en el que convivan la emoción y la inteligencia por partes iguales. Un secreto que parecía olvidado para la mayoría de los realizadores de la nueva generación.








