Peliculas

Beekeeper: Sentencia de muerte

De: David Ayer

Beekeeper: sentencia de muerte (The Beekepeer, Estados Unidos, 2023) es una película de acción dirigida por David Ayer y protagonizada por Jason Statham. Adam Clay (Jason Statham) es un tranquilo apicultor que tiene sus abejas y alquila un granero para hacer miel. Callado y solitario, tiene como único vínculo a una generosa mujer llamada Eloise (Phylicia Rashad) que es la dueña del lugar. Un día ella cae víctima de una estafa virtual que le roba todos sus ahorros y el dinero que ella administra para una fundación benéfica. Avergonzada y acorralada por el daño que le han hecho, toma una decisión drástica. Es entonces que descubrimos que Clay es un agente retirado de una organización clandestina llamada “Beekeepers” que opera para la CIA. Decidido a vengar a su amiga, Clay toma la decisión de buscar a los culpables y arrasar con toda la organización de estafas a cualquier precio.

Una regla sagrada del mundo del cine es que si alguien ha sido el más implacable agente, espía, asesino o mercenario y está retirado, los eventos que ocurren al comienzo de la historia lo sacarán de dicho retiro. Bienvenido sea ese lugar común, porque para ver acción es que pagamos la entrada. En el caso puntual de The Beekeeper, hay un ingrediente extra y es el placer de ver sufrir mucho a todos los que viven de estafar y robar los ahorros de las personas mayores. Es una catarsis muy satisfactoria que alguien tenga cero piedad con ellos.

Las escenas iniciales de la película son por mucho las peores. David Ayer es un director que arrancó su carrera con mucha ambición y que entró luego en el derrotero catastrófico de los que aceptan proyectos cada vez más grandes y con menos libertad para controlar. Acá demuestra una insólita incapacidad de filmar a dos personas hablando, casi me atrevería a decir que los diálogos fueron filmados con los actores por separado, porque ni siquiera se siente que dialoguen entre sí. Los primeros quince minutos son para levantarse e irse, pero una vez que el crimen es realizado y descubrimos que empezará la venganza, la película por suerte cambia para bien. Buena o mala, al menos obtiene algo de sentido y coherencia. Jason Statham sabe hacer películas de acción y el papel de Clay le queda perfecto. En paralelo a su venganza ilegal (¿las hay de otra clase?), una agente del FBI, Verona Parker (Emmy Raver-Lampman), hija de la mujer estafada, investiga a los responsables de la organización, siguiendo de atrás los pasos de Clay.

A la película hay que aceptarle algunas locuras, excesos y tonterías para poder disfrutar de toda la acción que tiene. Para compensar, su elenco incluye varios lujos, además de Jason y Emmy. Trabajan nada menos que Jeremy Irons en un papel nada pequeño y Minnie Driver en un rol diminuto. Josh Hutcherson es uno de los villanos de la historia. Como también es previsible, el héroe es sencillo y trabajador y los malos son ricos y snobs. No hay que ponerse a dilucidar cuál es el bando que debemos tener, algo más que razonable a la hora de disfrutar de esta película de acción a la que le cuesta arrancar pero cuando lo hace cumple con todo lo que se espera.