Cine Clasico

El quinteto de la muerte

De: Alexander Mackendrick

La señora Wilberforce (Katie Johnson) suele acudir a la comisaría más cercana a realizar las más disparatadas denuncias. Ella vive sola en una casa junto al túnel ferroviario de la estación King´s Cross en Londres. Los policías la conocen y con mucha amabilidad descartan sus reclamos, así como también le recuerdan siempre que no se olvide su paraguas. Esta adorable anciana, viuda, alquila un cuarto en la parte alta de su casa. Allí acude el Profesor Marcus (Alec Guinness), un músico que forma un quinteto de música clásica y desea tener un lugar donde ensayar. Pero lo que la ancianita no sabe es que son cinco ladrones que están planificando el robo perfecto. La convivencia disparatada entre estos criminales y la mujer produce una de las comedias de humor negro más grandes de la historia del cine británico. Su fama y popularidad fue mundial, convirtiéndola en una de las películas favoritas de su época. Uno de esos clásicos que la gente recuerda con mucho cariño.

Una banda de ladrones está formada por Mayor Courtney (Cecil Parker), Louis Harvey (Herbert Lom), Harry Robinson (Peter Sellers) y “One-Round” Lawson (Danny Green), más el mencionado Profesor Marcus (Alec Guinness), que es el jefe. Para disimular que no son músicos ponen un tocadiscos, mientras planifican todo. Las interrupciones de la dueña de casa generan permanentes problemas, claro, y los distintos miembros de la banda la ven con ternura o desprecio, según el caso. La señora tiene también un loro, para sumar más caos y contratiempos a la situación. ¿Podrán los ladrones salirse con la suya? ¿Será la inofensiva y pequeña mujer un inconveniente que deba solucionarse con violencia? Los que han visto El quinteto de la muerte (The Ladykillers, 1955) ya saben la respuesta.

El director Alexander Mackendrick, creador de varios clásicos del cine británico, realiza una perfecta comedia negra, apretando un poco más las clavijas de la oscuridad, yendo un poco más allá con el humor inglés. Más que humor inglés, digamos que hace un film auténticamente británico en sus personajes, sus costumbres y lugares, pero llevado al extremo de la comedia negra. Es curioso que un film tan siniestro nos resulte también de lo más simpático. La escena de las ancianas amigas de la dueña de casa tomando el té con los ladrones quedará para siempre en la historia del cine. Aunque en nuestra memoria los exagerados personajes también generan un recuerdo imborrable. Un joven Peter Sellers, fascinado por trabajar junto a su ídolo Alec Guinness, y este último haciendo su habitual show de aquellos años. Caricaturas para aliviar la terrible trama. Todos están impecables y Katie Johnson será para siempre la señora Wilberforce. Cuando la eligieron para el papel los productores tuvieron miedo de que fuera demasiado vieja y no soportara el rodaje. Cambiaron de actriz pero esta murió antes de empezar a filmar y tuvieron que volver a Katie. La vida imita al arte a veces, y El quinteto de la muerte parece haberse escrito dos veces, fuera y dentro de la pantalla.