Peliculas

LA CONSPIRACION

De: Paul Haggis

YO ACUSO

El cine norteamericano ha explotado recientemente un subgénero de películas que, a partir de dramas, documentales, films bélicos o, como en este caso, policiales, describen y retratan de forma crítica la situación política en su país. Desde Michael Moore hasta las maravillas del cine de acción como Bourne, el ultimátum, estos films retratan inquietudes locales que, como en toda representación artística, se hacen extensivas a los espectadores de fronteras afuera. ¡Qué fácil y simple sería el mundo si los males que estos films describen sólo fueran una crítica a Estados Unidos! Tal vez un argentino o un japonés pueda dormir tranquilo y pensar que nada de todo esto le toca en carne propia, pero me temo que eso sería un error gravísimo. En La conspiración, un padre (Tommy Lee Jones) busca a su hijo desaparecido luego de que éste regresara de la guerra en Irak. Policía militar retirado, con una extraordinaria experiencia y talento para la investigación, se encuentra con la peor de las noticias, aunque esto no lo detiene en su búsqueda del responsable. Sólo halla una aliada en la detective Sanders (Charlize Theron, brillante como siempre), una policía joven, bella e inteligente, despreciada por sus colegas. La trama policial es simple y pequeña, incluso previsible, pero lo que importa es el intenso drama llevado adelante por el dúo protagónico, al que debe sumársele la esposa de él, interpretada por Susan Sarandon y el jefe de ella, interpretado por Josh Brolin. En cuanto al director y guionista de La conspiración, Paul Haggis, es difícil saber hasta qué punto puede resultar confiable. Por un lado ha escrito el guión de dos obras maestras, como La conquista del honor y Cartas desde Iwo Jima, de Clint Eastwood. También escribió Million Dollar Baby, film que el propio Haggis iba a dirigir. Y, finalmente, fue el guionista y director de Vidas cruzadas (Crash, 2004), tal vez la peor película ganadora del Oscar que haya existido, por no decir simplemente que es uno de los peores films que se hayan hecho jamás. Propenso al trazo grueso, la obviedad y el mal gusto, Haggis sobrevive en La conspiración porque, por suerte, no intenta repetir el reidero y vacuo retrato coral de estereotipos de Vidas cruzadas y concentra el drama. Aunque no nos evita algunos momentos feos, el film cumple con sus objetivos y se apoya, con inteligencia, en actores extraordinarios. Sólo resta saber si luego de las elecciones presidenciales del 2008, Estados Unidos mantendrá el espíritu crítico o si, por el contrario, abandonará esta clase de films hasta nuevo aviso.