Peliculas

Nadie sabe que estoy aquí

De: Gaspar Antillo

Un niño cantante con una voz extraordinaria es mostrado en unas viejas imágenes en video. Memo tiene talento, pero el productor dice que su imagen no sirve. Angelo, otro niño, tiene el aspecto que se busca para construir un ídolo infantil. El productor, con el acuerdo del padre de Memo, decide convertir en estrella a Angelo haciendo playback con la voz de Memo, escondido de todo el público.

Ese es el prólogo, un pasado sobre el cual el film volverá más adelante, de la historia en el presente donde Memo ya adulto (interpretado magistralmente por Jorge Garcia) vive recluido en un espacio agreste aislado en todo sentido del mundo. Su ostracismo y su escaso contacto con todo se ve interrumpido cuando aparece en su vida Marta (Millaray Lobos), quien está interesado en él y también en su historia. Memo se ha convertido en un ser hosco, despreocupado de su aspecto físico y mucho más gordo que cuando era un niño cantante.

En un cine latinoamericano entrega casi siempre a la crueldad y la sordidez, Nadie sabe que estoy aquí trata temas angustiantes con inesperada humanidad, incluso con una ternura fuera de cualquier ejemplo cercano en el cine del continente. Bienvenida esta mirada profunda y también humana de los personajes. Una historia sencilla llena de emoción y belleza. Esos films que no son una bajada de línea, sino que tiene como herramienta principal el creer en lo que cuentan. Gran película, con un protagonista inolvidable.