Peliculas

Rogue

De: M.J. Bassett

En el año 2007 Megan Fox se volvió famosa al trabajar en la película Transformers. Al mismo tiempo que se convertía en un sex symbol mundial, Fox era objeto de burlas que cuestionaban sus dotes actorales. Su carrera posterior intentó producir más éxitos, pero no hubo manera, como muchas estrellas explosivas, de ahí en más fue hacia abajo. Su fama de sex symbol ha decaído, pero de forma insólita la burla hacia sus películas parece mantenerse intacta. No importa lo que haga, siempre será calificada de manera exageradamente negativa. Claro que su carrera no ayuda, para ser honestos. Acá intenta renovar su crédito con un film de acción.

Rogue es una película rara. Es interesante, con un gran potencial, jugando al filo del delirio, pero finalmente cayendo del lado equivocado. Cuesta enojarse con esta clase de títulos, pero caerle con tanta furia me parece ridículo. Algo es seguro, nadie se olvidará del argumento luego de haberla visto.

Dentro de las praderas de África, Samantha O’Hara (Megan Fox) y su equipo de mercenarios son enviados en una misión de rescate para recuperar a Asila Wilson, la hija del gobernador. Ella y sus dos amigas, Chloe y Tessa, han sido secuestradas con el propósito de obtener un rescate por Zalamm, un poderoso criminal musulmán. El rescate se produce pero el escape se complica y el grupo termina perdido. Finalmente llegan a una granja abandonada que pertenecía a cazadores furtivos, especializados en el tráfico de animales salvajes. El espectador ya los ha visto en la escena inicial, el resto se adivina.

Hay muchas cosas que están bien en Rogue pero hay muchas que están mal. Parece uno de esos films de guerra europeos de los setenta u ochenta. El guión es disparatado, tiene escenas para saltar de la butaca, no es tímida y se lanza a situaciones demenciales. Pero choca con serias limitaciones técnicas que le quitan efectividad y aumentan aun más lo mal resueltas que están muchas situaciones. Megan Fox no parece la mercenaria más ruda del mundo, pero es tan tosca como cualquier héroe de acción de segunda línea, es decir que cumple con lo que el proyecto necesita. Lo peor que tiene Rogue es el lado solemne con discursos dramáticos. Eso sí le queda muy mal y todo deja de ser divertido. Y un cartel al final bajando línea con respecto a la explotación de los animales le hace perder aun más encanto. Toda diversión genuina se arruina si nos quieren dar lecciones. Es como si nos invitaran a una fiesta pero al final nos repartieran panfletos. Eso es justamente lo que hace que Rogue fracase en su ridículamente arriesgada propuesta de diversión.