Peliculas

The Day the Music Die

De: Mark Moormann

The Day the Music Die: The Story of Don McLean´s American Pie (Estados Unidos, 2022) es un documental dirigido por Mark Moormann que cuenta la historia de una de las canciones más importantes de la historia: American Pie, de don McLean. En el año 2022 se cumplen cincuenta años desde que el tema llegó al puesto número uno y se convirtió en un éxito gigantesco, un himno que atravesó la cultura norteamericana desde entonces, teniendo docenas de versiones, interpretaciones y una fuerza que supera incluso las intenciones ya de por sí ambiciosas de su autor. Para disfrutar de este documental hay que conocer la canción, por supuesto, pero no necesariamente todo lo que implica ni cual es su origen. Como es una canción tan extraordinaria lo más normal hoy en día es que cualquiera que la escuche termine investigando de qué se trata y de donde proviene el título. Esa búsqueda resulta tan apasionante como la canción. El documental, se podría decir, refleja esa búsqueda que todos los que escuchamos American Pie algún día hicimos.

El día que la música murió se refiere a la noche del de 3 de febrero de 1959, cuando luego de un concierto en el Surf Ballroom en Clear Lake, Iowa, Buddy Holly, Ritchie Valens y “The Big Bopper” J. P. Richardson murieron en un accidente cuando el avión en el cual se había subido cayó a pocos kilómetros de haber despegado. Junto con ellos falleció también el piloto, Roger Peterson. Don McLean compuso su canción a partir del recuerdo de esa noticia y a partir de allí realizó un fresco de la sociedad americana de la década siguiente. Los sueños, las frustraciones, la amargura y la nostalgia, todo el camino que iba desde fin de los cincuenta hasta el comienzo de los setenta. Una vez más, American Pie es como todo clásico, cuando más se sumerge uno en la canción, más profunda se vuelve.

Parte de una historia espectacular, sigue con otra mucho más grande y a su vez se convierte, de la noche a la mañana, en un himno que todo el mundo ama. American Pie dura 8 minutos y 42 segundos, lo que no le impidió convertirse y seguir siendo un éxito inmortal. Cada momento del documental donde suena es hipnótico. La presentación es para emocionarse hasta las lágrimas, como si uno, cincuenta años más tarde, estuviera viviendo esa misma época. Es como una película y uno se ve leyendo la tapa de los diarios con la mala noticia y de ahí en más todo fluye hasta generar una mezcla de nostalgia, tristeza y finalmente una fuerza descomunal que empuja hacia adelante. Lo más americano que uno pueda imaginar.

El propio Don McLean es el protagonista. Es perfecto escucharlo contar todo. Cuando se reconstruye la composición y luego la grabación son grandes momentos del documental. Ver a los artistas que adoptaron el tema como propio, como es el caso de Garth Brooks, y también lidiar con versiones menos logradas, así como homenajes espectaculares y referencias que muestran lo inmanejable que es una obra cuando llega a ese nivel de fama.  Faltan algunos temas que pedían a gritos formar parte y uno asume que es porque no tenían los derechos. Uno de esos es That’ll Be the Day la canción de Buddy Holly, que por suerte se cuenta que nace del personaje de John Wayne en The Searchers (1956) de John Ford. También, luego de tantos años, Don McLean confirma o refuta algunas de las teorías acerca del sentido de sus frases y las referencias que en ella aparecen.

El documental se rinde ante su objeto de homenaje sin volverse nunca sofisticado más allá de una inteligente reconstrucción de los eventos y un recorrido por cada lugar mencionado. Pero la canción merecía esto. American Pie es tan poderosa que voy a hacer algo que no me gusta que hagan los que escriben críticas, voy a poner una referencia mía. Conozco la canción desde siempre, la escuchaba como se escucha cualquier clásico de esa categoría. La versión de Madonna, hermosa y blasfema a la vez, la trajo a la memoria en su momento. Pero en el 2020, cuando el mundo entró en una locura sin precedentes y todo parecía estar bajo amenaza, American Pie fue una de las dos o tres canciones que se convirtieron para mí en una tabla de salvación. No la elegí, simplemente aparecía al final de otras canciones en las reproducciones random de YouTube o Spotify. Y como si una la hubiera escuchado en mi vida, comencé a sentir que la canción entendía sentimientos muy profundos que, en otro país y cincuenta años después, me llegaban a lo más profundo. La escuché una y otra vez. Me emocionaba y lloraba la mayoría de las veces. Todo en la canción me conmovía. Pero incluso las rimas me fascinaban y divertían. El documental muestra lo poderosa que es la canción para la cultura americana, pero yo puedo afirmar que tiene algo más profundo y humano, y por lo tanto universal. El día que la música murió refleja uno de los eventos más trágicos de aquellos años, esos momentos en los cuales se pierde la inocencia, el mundo se detiene y uno se cuestiona todo. Si es verdad que la música murió ese día, entonces no es menos cierto que American Pie la revivió y la trajo hasta el día de hoy. Gracias Don McLean.