La película se ambienta en 1943 en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial. Tras su derrota en Stalingrado, las fuerzas nazis se retiran. La historia comienza con la defensa de un puente, por el que retroceden soldados alemanes, apoyados por el tanque Panzer VI Tiger. Una vez que todos los soldados han cruzado el puente, el tanque también se retira en los últimos minutos antes de la demolición prevista por los cazabombarderos alemanes. La tripulación del Tiger, liderada por el comandante Philip Gerkens, se ve atrapada en el infierno de las explosiones. Con ese inicio espectacular, tenso y caótico empieza Tiger: tanque de guerra (Der Tiger, Alemania, 2025) escrita y dirigida por Dennis Gansel.
El arranque de este film bélico plagado de aventuras y con un tono amargo y de derrota hace acordar mucho a El barco (Das Boot, Alemania, 1981) de Wolfgang Petersen, pero luego, cuando los cinco hombres que tripulan el tanque reciben una misión secreta, la película se convierte en Apocalypse Now (Estados Unidos, 1979) de Francis Ford Coppola. Ojalá las comparaciones con otras películas terminaran allí, pero lamentablemente no es así. Luego de un buen puñado de grandes escenas de acción y suspenso, el guión nos lleva a una última tuerca final que directamente anula el contenido total de la historia. Lo hace para enfatizar su discurso y no está mal que esa sea la mirada sobre la guerra, el giro de la trama resulta más ingenioso que poderoso y reduce las ideas del film y su fuerza visual a un chiste que en este caso no funciona para nada. Ingenio, se sabe, no es sinónimo de inteligencia. Tiger: tanque de guerra entretiene mucho, impacta, pero decepciona con la misma fuerza al final.

