Wildwood: el bosque salvaje (Wildwood, Estados Unidos, 2026) es la nueva película de Laika, un estudio estadounidense de animación en stop-motion fundado en 2005 y radicado en Hillsboro, Oregón, a pocos kilómetros de Portland, la ciudad donde transcurre Wildwood: el bosque salvaje (Wildwood). Dirigido por Travis Knight, el estudio construyó su reputación con un método artesanal, de animación cuadro a cuadro, que lo distingue de la animación digital dominante. Es el sello detrás de Coraline (2009) y Kubo y la búsqueda del samurái (Kubo and the Two Strings, 2016) y Sr. Link (Missing Link, 2019), entre otros títulos que combinaron relatos oscuros con un cuidado visual de enorme belleza. Wildwood es su sexta película, su primera en siete años y la única con clasificación PG-13. Es definitivamente la más adulta de todas las producidas por Laika y la película en stop motion más larga de la historia del cine, con dos horas y diez minutos en total.
La protagonista es Prue, una niña adolescente hija de un matrimonio hipster en la ciudad más hipster del mundo: Portland. Tiene un hermano menor, Mac, que queda a su cuidado. Los padres están obsesionados con que no lo saque a la calle y le advierten a Prue que el bosque salvaje junto a los límites de la ciudad es un lugar completamente prohibido. Prue no hace caso y sale con su pequeño hermano. Se encuentra con su tímido amigo Curtis y mientras conversan en una plaza una bandada de cuervos (murder of crows en inglés) se lo lleva volando al bosque. Prue sale desesperada detrás de ellos y luego de cruzar el puente que separa a la ciudad del bosque, entra en un mundo completamente desconocido y peligroso. Ella hará lo imposible para rescatar a su hermano, a la vez que descubre las historias de quienes habitan allí, algunos vinculados con la propia Prue.
Wildwood es una película ambiciosa en todos los aspectos. Asume, además, el riesgo de no ser un largometraje para niños a pesar de ser un relato hecho en stop motion de cien millones de dólares de presupuesto. Cuenta varias historias y tiene diferentes temas. Describe como el duelo y la pérdida pueden llevar a la locura y la destrucción no solo de los que lo sufren, sino de todos los que lo rodean. En el famoso bosque del título conviven animales que hablan, un gobierno burocrático, una comarca de aves, una reina llamada Alexandra, que disputa el territorio con su ejército y se enfrenta a los bandidos rebeldes. De todos ellos será Alexandra el enemigo principal, porque la obsesión por la muerte de su hijo la ha llevado a pergeñar un plan para el bosque que ahora también incluye al pequeño Mac. Desde la escena inicial la apuesta es a un contenido ajeno al público infantil. El trauma que da inicio al conflicto del film es de un enorme impacto y es previo a conocer a Prue. También define el tono de la película, que a pesar de tener un controlado pero eficaz sentido del humor, se mantiene principalmente dentro del drama.
Aunque el estreno haya sido en el 2026, esta clase de títulos lleva años de preparación. El cuidado visual y el enorme proceso que lleva hacer un largometraje en stop motion requieren mucho trabajo. Eso también invita a los realizadores a tocar temas trascendentes y olvidarse de la coyuntura. Nacido en el año 2011, este largometraje atravesó quince años hasta ver la luz. Por eso su espíritu busca ir más allá de la lectura urgente y lo consigue. Un relato lleno de ideas, con una narración potente y ambiciosa. Solo se ve contemporánea por los detalles de diversidad sueltos aquí y allá, pero la diversidad incluso de especies es parte de la historia. De todas las películas del estudio Laika esta parece ser la destinada a obtener más prestigio, como si con los años el mundo del cine reconociera a aquellos que se arriesgan al hacer un entretenimiento sofisticado, bello y profundo. Qué así sea.

