Cine Clasico

Donde las águilas se atreven

Donde las águilas se atreven (Where Eagles Dare, Estados Unidos/Reino Unido, 1968) es un clásico del cine bélico de la década del sesenta y una pieza clave para entender los cambios en el género que ocurrirían luego de su éxito. Se trata de una película que mezcla más de un género o que empieza a ensayar esa nueva denominación conocida hoy como cine de acción. Aunque no es tan bien recordada como un film influyente, su herencia se ve claramente en películas como Indiana Jones y la última cruzada (1989) de Steven Spielberg y Bastardos sin gloria (2009) de Quentin Tarantino y El origen (2010) de Christopher Nolan. Steven Spielberg ha declarado que es su película favorita y Quentin Tarantino expresó que el día que hiciera una película de guerra buscaría que fuera como Donde las águilas se atreven. En ambos directores se ve claramente la conexión. Y finalmente Christopher Nolan juega con el tono de esta película y los films de James Bond. No es casual, porque Donde las águilas se atreven es el ejemplo perfecto de película de guerra post James Bond y en plena Guerra fría.

Durante la Segunda Guerra Mundial, un comando de élite británico liderado por el comandante Jonathan Smith (Richard Burton) y el teniente estadounidense Morris Schaffer (Clint Eastwood) se infiltran en los Alpes bávaros. Su misión oficial es rescatar a un general de los Estados Unidos capturado en el Castillo del Águila, una fortaleza nazi prácticamente inexpugnable. Sin embargo, lo que parece una misión casi imposible encierra, además, otros secretos, como se va anunciando desde el inicio de la trama. Smith cuenta con el apoyo secreto de Mary Ellison (Mary Ure), una experimentada agente encubierta y su pareja en la vida real, quien se infiltra en el castillo haciéndose pasar por sirvienta. Mary logra su objetivo debido a la ayuda que recibe de Heidi Schmidt (Ingrid Pitt), una agente local que trabaja como camarera en el comedor de oficiales alemanes. La única forma de llegar del pueblo al castillo es a través de un teleférico, lo que proporcionará, obviamente, algunos de los momentos más recordados de la película.

Donde las águilas se atreven combina tres tonos a la perfección. Por un lado el cine bélico conectado con la historia. La trama se dispara a partir del temor de que los secretos del Día D sean descubiertos por el enemigo. Los aliados contra los nazis avanzando para finalizar la guerra. No es, sin embargo, un retrato realista de la historia ni tampoco se preocupa mucho. Spielberg, a quién mencionamos como admirador, no le preocupa en nada esto a la hora de considerarla una gran película, aunque claro, sus ideas las usó más en Indiana Jones y la última cruzada que en Rescatando al soldado Ryan (1998) en lo que al realismo bélico refiere.  El otro género, claro, es el cine de espionaje. Richard Burton es la pieza clave. A pesar de que no le gustaba -hasta ese momento- el cine bélico, se vio forzado a aceptar esta película por sus dos fracasos previos como protagonista. Sin embargo, él ya había sido el actor central de El espía que vino del frío (1965) de Martin Ritt. Clint Eastwood, en pleno ascenso como estrella, aceptó ser el segundo en los títulos por el aumento en su salario y porque todos los largos diálogos explicativos recayeron en Burton. Así como Clint Eastwood termina siendo el número dos en la trama. A este gran film de guerra y espionaje se le suman las muchas escenas de acción, donde ahí sí Clint Eastwood, más joven y más saludable, se siente a gusto. La idea de mezclar la guerra con la acción pura se convertiría en moneda corriente y el drama bélico se perdería un poco en el cine más comercial. Todo esto combinado da un espectáculo memorable, una película que no deja indiferente. El guión es complejo y la acción es permanente. Más cerca de Misión: Imposible que de la tradición de los títulos bélicos. El suspenso del final y las vueltas de tuerca funciona hasta el último momento. A pesar de ser una película larga, tanto el inicio como el cierre, son fuertes y directos, con un fuerte trabajo de guión y montaje.

El guionista de Donde las águilas se atreven es Alistair MacLean, el autor de los libros en los que se basaron Los cañones de Navarone (1961) de J. Lee Thompson y Estación polar Zebra (1968) de John Sturges. Pero en el caso del título que analizamos MacLean escribió el guión y luego hizo el camino inverso y publicó la novela, cambiándole personajes y escenas. El director Brian G. Hutton volvería al cine bélico con otro éxito gigante, El botín de los valientes (1970) nuevamente protagonizada por Clint Eastwood pero ya en tono de comedia bélica. Donde las águilas se atreven conforma con aquel film un díptico de clásicos muy diferentes, pero igualmente recomendables. La popularidad de esta película ha mermado con los años pero su importancia se mantiene intacta. Revisarla hoy es encontrarse con uno de esos largometrajes que rompen los límites y nos ofrecen un renovado show cinematográfico. Cine del grande.