Epic: Elvis Presley in Concert (Australia, 2025) es una película impactante. El documental de Baz Luhrmann brilla no solo como homenaje, sino más bien como recuperación del talento de Elvis. Aunque su origen es un desprendimiento no planificado del film Elvis (2022) que el propio Luhrmann dirigió, esta otra película tiene vida propia e incluso es mejor. Mientras investigaba para su biopic de 2022, Luhrmann buscó rollos inéditos de Elvis Presley de Elvis: That’s the Way It Is y Elvis on Tour, con la intención de usarlo en su película Elvis de 2022. En los archivos cinematográficos de Warner Bros., ubicados en minas de sal de Kansas, se encontraron sesenta y ocho cajas de material en 35 mm y 8 mm, que incluían descartes de ambas películas, además de la actuación del Gold Jacket en Hawái en 1957. Sin embargo, ese material no tenía sonido. Durante los dos años siguientes, el equipo de Luhrmann lo restauró y lo sincronizó con fuentes de audio existentes. También se descubrió una grabación de audio de 45 minutos en la que Presley habla de la historia de su vida. Con ese material espectacular, se armó este documental que se luce y se ve tan brillante como si se hubiera filmado ayer.
Todo lo que define a Luhrmann está presente, aunque aplicado a material real. Por momentos uno siente que está viendo una de las ficciones del realizador. El montaje vertiginoso, los colores fuertes, la euforia que no para de crecer. Incluso la manera en la que pasa por alto la etapa cinematográfica de Elvis se parece mucho a lo que había editado para la ficción que disparó el proyecto de documental. Elvis en Las Vegas es ideal para Baz Luhrmann y se nota la alegría con la que el director le imprime sus ritmos. El exceso de Elvis Presley lo convierte en un personaje para el director. Es raro, visto retrospectivamente, que un documental con cosas que no filmó Luhrmann termine siendo más fiel a su estilo que la película sobre el cantante. En cualquier caso, lo único que importa es que se trata de una experiencia fuera de serie, como ver un concierto de Elvis Presley a todo color y sonando a pleno.

