Cine Clasico

Hechizo de amor

Hechizo de amor (Practical Magic, Estados Unidos, 1998) es una película inclasificable dirigida por el actor Griffin Dunne y producida por Denis Di Novi. El guión es de Robin Swicord, Akiva Goldsman y Adam Brooks y está basado en la novela de Alice Hoffman. Las protagonistas son Sandra Bullock y Nicole Kidman, en ese orden.

A priori uno podría imaginar que se trata de una comedia, incluso, por su título en castellano, una comedia romántica. Pero en pocos minutos la película se encarga de desestabilizar cualquier certeza que podamos tener. Las protagonistas son, por herencia familiar, brujas. Vemos que desde hace generaciones, la familia carga con eso, frente a la desconfianza de todo el pueblo. La cosa tan grave no debe ser, porque pasan las generaciones y las brujas y el pueblo siguen, con algo de desconfianza mutua, conviviendo. Pero la cosa es más turbia, porque debido a un trauma del pasado, las mujeres de la familia no pueden enamorarse, ya que, en teoría, pesa una maldición que pesa sobre ellas lleva a que sus parejas mueran prematuramente.

Sally (Sandra Bullock) y Gillian (Nicole Kidman), las hermanas Owens, son muy diferentes. Educadas por sus tías, desde la muerte de sus padres, las hermanas se criaron con las enseñanzas de magia de Jet (Dianne Wiest) y Frances (Stockard Channing), literalmente dos brujas. No son ni malvadas ni siniestras, sino que hacen hechizos muy concretos por motivos justificados. Sally hizo caso omiso de la maldición y formó una familia, mientras que Gillian, un espíritu más libre, salió de su pueblo para vivir una vida menos tradicional. Pero un día Gillian llama a su hermana porque su amante, Jimmy Angelov (Goran Visnjic), la ha golpeado. El reencuentro entre ambas se mueve entre la comedia, el drama e incluso el policial, pero al mismo tiempo manteniendo el tono de cine fantástico. Tras los pasos del golpeador llegará un agente de policía, Gary Hallet (Aidan Quinn), que investiga la desaparición y que se siente atraído por Sally.

El director es el actor Griffin Dune, el mismo que protagonizó Hombre lobo americano (1981) y Después de hora (1986) venía de dirigir una buena pero extraña comedia romántica, Adictos al amor con Meg Ryan. Acá demuestra que puede darle a la trama estilo y una impronta inusual, algo que sólo se confirma porque su largometraje anterior también era especial. Incluso notándose que es un producto para el lucimiento de sus estrellas, no hay duda de que hay una mirada inteligente que hace esos aportes que pueden marcar una diferencia. Sin duda sabe cómo trabajar el humor negro, lo aprendió como actor y lo aplicó como director. No fueron pocas las tensiones con el estudio debido a eso, según ha contado el propio realizador

Hechizo de amor no juzga a sus protagonistas y, salvo el villano, termina reivindicando a todos sus personajes. Tiene un discurso que no está centrado en la historia de amor sino en el vínculo entre dos mujeres que se quieren y se cuidan, a pesar de ser muy diferentes. A esa relación entre hermanas se le debe sumar a las tías y finalmente a todas las mujeres del pueblo. La película forma parte de un grupo de largometrajes de aquellos años que, salvando distancias y estilos, mostraron la amistad y la unión de las mujeres. En esta línea entran Thelma & Louise (1991) de Ridley Scott, Tomates verdes fritos (Fried Green Tomatoes, 1991) de Jon Avnet, Un equipo muy especial (A League of Their Own, 1992) de Penny Marshall, Solo ellas, los muchachos a un lado (Boys on the Side, 1995) de Herbert Ross, Amigas para siempre (Now and Then, 1995) de Lesli Linka Glatter,  y Ni idea (Clueless, 1995) de Amy Heckerling.

La película denuncia el abuso y muestra la solidaridad femenina. No tiene una mirada despectiva sobre los hombres ni baja línea alguna. Tiene humor, sus dos protagonistas están verdaderamente angeladas en este largometraje y nunca se toma partido por una o por otra por sus elecciones de vida. Sin alejarse del todo del cine mainstream, sabe cómo generar identidad propia. La ironía final es que a pesar de fracasar en la taquilla se convirtió en una película de culto en formato hogareño a punto tal de tener a las cuatro protagonistas en una secuela en el año 2026.