La dicha en movimiento es una película argentina del género de iniciación, lo que inglés se coming of age. Su protagonista, Mario (Kevsho), es un adolescente en plena crisis. Es el año 1983 y tiene edad para hacer el servicio militar. Su padre, estricto, conservador y con contactos con los militares, podría ayudarlo a que se la salve, pero para eso tiene que mostrar interés en algo, el estudio o el trabajo. Conoce a una chica de la que se enamora, Ana (Ornella D’Elia), y para poder impresionarla le dice que trabaja en ATC, en un programa conocido. Ella le dice que una banda nueva va a grabar un disco, se llaman Los Twist y el disco lo produce Charly García en los estudios Panda. Mentira tras mentira, Mario dice que les puede hacer su primer videoclip.
Inventando casi por completo todo, la película usa esa legendaria grabación como fondo para la historia de este joven que trata de encontrar su rumbo, desafiar el mandato familiar y concretar su primera historia de amor. Nada, nos avisa la película, es real, excepto las canciones de la banda. Alcanza y sobra. Los nombres de la banda y de Charly García, tampoco fueron cambiados. La historia del joven y la historia del disco dan como resultado una gran película.
El humor es el correcto, la película es amable, Los Twist parecen Los Twist en el sentido de que se nota su espíritu como el de la época. Sofi Morandi está brillante como Fabiana Cantilo y también interpretando a Pipo Cipollati se luce Julián Cerati. A Charly García nunca se le ve el rostro, una manera elegante de homenajear su grandeza. Sin copiarle nada a nadie, la película evoca, por afinidad, títulos de Cameron Crowe, Richard Linklater y Gabriel Nesci. Una comedia de iniciación que juega con la nostalgia pero por encima de todo valora a una banda que fue considerada ligera en comparación a otras de la época. A Los Twist les pasó lo mismo que a muchas grandes películas, hubo quien no captó la grandeza de lo que hicieron por su falta de solemnidad y su espíritu juguetón. Bienvenido este homenaje, pero por encima de eso, bienvenida una película que sabe cómo contar algo con el corazón en el lugar correcto, como se suele decir.

