Peliculas

Asteroid City

De: Wes Anderson

Los cineastas con un sistema formal conocido y repetido, producen una identificación o rechazo instantáneos. Wes Anderson se ha vuelto el cineasta más imitable del mundo debido a su manera de filmar. Construye escenas y encuadra “al estilo Wes Anderson” de forma inequívoca. Pero sí se presta atención, donde más se lo copia no es el cine, sino en el cine publicitario y, desde hace poco años, en las redes sociales. Su formalismo se ha vuelto una trampa que le juega en contra e incluso puede producir un hastío retrospectivo sobre su obra. Aún así, algunas de sus películas menos logradas, no dejan de ser encantadoras. Al menos fue así hasta ahora, hasta Asteroid City.

Como muchos autores, Wes Anderson es de aquellos que consiguen elencos multiestelares para sus películas. En este caso tenemos Bryan Cranston, Steve Carell, Scarlett Johansson, Tom Hanks, Edward Norton, Jason Schwartzman, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Live Schreiber, Matt Dillon, Tilda Swinton, Willem Dafoe y nada menos que la actriz más popular del 2023: Margot Robbie. Cada una de estas estrellas tiene una docena de grandes títulos en su haber y varios ya han trabajado con el director Wes Anderson. Con sueldos más humildes que los habituales, todos disfrutan de sus pequeños o grandes papeles en estas películas. Todo indica que debe ser divertido jugar en ese mundo.

Asteroid City es la nueva comedia agridulce del realizador, esta vez utilizando elementos de ciencia ficción sacados de la era atómica, más específicamente de 1955, en una población imaginaria con el nombre que da título a la película. Pero nada es sencillo en el mundo de Anderson. Lo primero que vemos es un programa de televisión en blanco y negro donde nos anuncian un especial acerca de una obra de teatro, su realización y su puesta en escena. Esa obra es lo que nosotros a su vez veremos como película, pero en colores. Televisión, teatro, cine, todo mezclado, entrando y saliendo del relato y logrando casi todo el tiempo un distanciamiento emocional incluso mayor al que nos tiene acostumbrado el director. Es un juego de muñecas rusas o mejor dicho, muñecas Anderson.

Un grupo de estudiantes con sus familias viajan a Asteroid City, un lugar en el medio del desierto norteamericano, para participar de un concurso escolar en un campamento de verano en este insólito lugar. No hay nada más que un hotel, un taller y un observatorio ubicado junto a un gigantesco cráter que dejó un asteroide caído en el lugar. También hay una estrella de cine y los más variados e insólitos personajes, tanto en el programa de televisión, como en la obra de teatro, como en la película. Las capas se mezclan y se superponen, peleándose mutuamente para ver cuál es más arbitraria y sin sentido. El resultado es particularmente fallido y sin gracia. Si acaso Wes Anderson es famoso por su prolija puesta en escena, acá filma un guión inusualmente desprolijo y sin gracia. Es cómo si nos invitaran a jugar un juego de mesa de largas y tediosas reglas en el cual perdemos el interés apenas comenzado pero no nos queda otra opción más que terminarlo.

Volviendo al inicio, nadie puede discutir que Wes Anderson es uno de los realizadores con estética más identificable que existe en el mundo. Autor de verdaderas obras maestras como Rushmore (1998) o Los excéntricos Tenenbaums (2001), su filmografía es admirable. Su estética se ha convertido en moneda corriente y aunque él sea el inventor, ya es un problema ver imágenes que parecen una parodia de sí mismo. La crónica francesa ya tenía ese problema, pero acá termina de volverse agotador. Es gracioso ver ese mundo espacial, marcado por el furor por los OVNIS y la era atómica, todo ilustrado por el director, pero luego de cinco minutos el interés se reduce a cero.

Hay una búsqueda de emular el mundo de los dibujos animados de aquellos años e incluso es un personaje -digital- nada menos que un Correcaminos. Un director sin estilo que falla es irrelevante, un realizador talentoso y extremo como Wes Anderson fallando es un estruendo que se escucha hasta la Luna. Tiene algunos buenos momentos, pero en general nadie logra sentirse a gusto, incluso su actor más importante, Bill Murray, no es parte del elenco. La banda de sonido sí es sublime e incluye a Johnny Duncan and the Blue Grass Boys, Bob Wills and His Texas Playboys, Tex Ritter and His Texans, Les Baxter, Bill Monroe and His Blue Grass Boys, Roy Rogers & Sons of the Pioneers entre otras leyendas de la música country. Lo ideal es conseguir las canciones y pasar por alto la película, porque ni un elenco tan memorable es capaz de salvar a Wes Anderson de la única película abiertamente mala de toda su carrera. Luego de esta película, Anderson hizo varios cortometrajes para Netflix adaptando a Roald Dahl, un buen refugio para barajar y dar de nuevo.